Ed. Latinale / Instituto Cervantes, año 2006. Tamaño 21,5 x 15 cm. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 94

sobre tierras y ciudades iluminadasNo es muy arriesgado afirmar que la naturaleza de la creación artística está vinculada al lugar en que se crea. Para empezar,
en él están contenidos los creadores. La proximidad y la distancia entre los seres que viven en un entorno es parte del medio tanto como la existencia de los ríos o los desiertos. De modo más o menos silencioso todo esto aparece implícito, o se expresa abiertamente en la obra creada. En todo caso se muestra siempre. En poesía no sucede de modo distinto. A quién se encuentra por la calle un poeta, o con quién lee, deja un poso tan palpable en su obra como los ruidos que lo aturden, o la contemplación ininterrumpida de una masa de bosque. Con todo esto, en los últimos años, el sentido del lugar ha quedado profundamente transformado. El entorno ha dejado de ser, de un modo novedoso, el limite de la conversación, de la lectura, de la discusión. De otras muchas cosas. En pocos años, la red global ha hecho del teléfono un instrumento de comunicación tan melancólico como la carta, aunque tan imprescindible como ella, o como una charla de bar, para mantener los ojos abiertos.

Resulta claro que este cambio no anula lo que ya existía, sino que se suma a ello, lo acrecenta. Y a la aparición de una curiosidad virtual que es algo nuevo, responde la aparición de un novedoso espíritu aventurero virtual…que también puede acabar en físico, porque la virtualidad no ha borrado la necesidad de la presencia física -acaso la ha intensificado, sin duda la ha modificado. Los festivales inesperados, las editoriales, efímeras e imprescindibles, que reúnen a poetas de Tierra del Fuego con poetas del desierto de Tijuana, los autobuses, las guaguas y los colectivos que parten con su pasaje
de jóvenes poetas caribeños y rioplatenses, todos tienen en común esa causa nueva, esa condición enriquecedora -y todos ellos hacen posible esa floración inesperada, intensa, deslumbrada, que es la comunidad de jóvenes poetas latinoamericanos a los que hoy une un nuevo lugar inubicable y un medio indetenible: la lengua poética, que en ellos parece recién creada.

El Instituto Cervantes en Berlín se suma con interés, con genuina curiosidad a una expresión de este movimiento, la Latinale, al que le une, como poco, una voluntad pacífica y creativa de globalidad.

Ignacio Olmos
Director del Instituto Cervantes Berlín
Berlín. octubre de 2006

Indice
Introducción
1- Aurora Arias
Guagua lírica
Poema mar
2- Germán Carrasco
Kermesse
Neruda Discotheque
3- Fabián Casas
Solaris
Están construyendo un edificio
4- Rocío Cerón
Sublingual
Habitación 413
5- Roxana Crisólogo
Recuerdo sus jeans baratos y ajustados
En el ruedo agitado
6- Douglas Diegues
Sin título
Soneto Salbaje
7- Ricardo Domeneck
Sempre o exilio
Breviàrio de secreçoes
8- Gladys González
Paraíso
Me dice
9- Julián Herbert
Graffiti
MacDonald’s
10- Nora Méndez
Visiones
Historia
11- Sergio Raimondi
Qué es el mar
Hoy cocina Matsuo Basho
12- Dani Umpi
gourmet
georgrafías