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Ed. Anagrama Colección Argumentos, año 2014. Tamaño 22,5 x 14,5 cm. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 92

El presente diálogo entre Mario Vargas Llosa y Claudio Magris, organizado por el Instituto Italiano de Cultura de Lima, tuvo lugar en la Biblioteca Nacional del Perú, en la ciudad de Lima, el día 9 de diciembre del año 2009.

la-literatura-es-mi-venganza358Por Renato Poma

Alguien, con razón, afirmó que uno de los significados de dialogar, entre otros muchos, es involucrarse. Y esto es lo que hicieron Claudio Magris y Mario Vargas Llosa cuando, en una húmeda y gris tarde limeña, aceptaron dialogar acerca de «Novela, cultura y sociedad» invitados por el Instituto Italiano de Cultura de Lima.

Los dos escritores ya habían tenido la oportunidad de dialogar tiempo atrás con ocasión de la Feria del Libro de Guadalajara. Sin embargo, el tema del encuentro -tan arduo e ilimitado- encontró a los dos interlocutores particularmente atentos y con el deseo, dictado por la mutua estima, de afrontar un tema que, aunque grandilocuente y, quizás, un poco retórico, coincide con la concepción
que ambos tienen de la literatura vista como experiencia total.

La experiencia literaria nos demuestra que —contrariamente a lo que creía Hegel- no siempre lo real es racional y tal vez el deber de la literatura consista justamente en explorar esa tierra de nadie que es el alma humana, con sus impulsos y sus contradicciones, en el intento de ayudarnos a comprender el caos en el que está inmersa nuestra existencia. Esto es lo que parecen sugerir los dos escritores cuyas obras muestran cómo el análisis y el estudio apasionado del gran teatro de la vida en el que transcurre la aventura humana, y el relato que de ella encontramos en los libros, ofrecen al final una respuesta al misterio que nos rodea, aun cuando tímida y opaca; y estas respuestas, acaso parciales y tal vez contradictorias, intentan arrojar luz sobre una realidad que nos parece, por un instante, liberarse de la niebla que la rodea.

La gran literatura es una extraordinaria forma de conocimiento de lo real y representa, según Vargas Llosa, un instrumento insustituible para poner en orden la realidad, que es en sí misma esencialmente caótica. El escritor, el verdadero escritor -afirma Magris—, es el que logra identificar un orden oculto en lo grotesco y en lo absurdo de la existencia. La literatura es por lo tanto exploración del mundo y de los abismos de lo humano y es justamente en esta peculiar función suya donde el ejercicio literario se vuelve cultura, es decir, se convierte en visión del mundo.

Ernesto Sábato, uno de los grandes literatos del siglo XX que, como pocos, ha sondeado los territorios más oscuros e inquietantes del alma humana, afirma en un célebre escrito que existe una escritura «nocturna» queriendo decir con esto que, en determinados momentos, la pluma del escritor se mueve no tanto por el hombre racional que la sujeta, sino por la misteriosa intimidad que lo habita, por los fantasmas que se esconden en lo profundo de su ser. Esta misteriosa condición, que implica la aparición durante la creación artística de una especie de estado prerracional, es compartida abiertamente por nuestros autores, quienes dentro de su estrecho diálogo se detuvieron en el momento irracional que mora en cada uno de nosotros y en las criaturas imaginarias que pueblan nuestro interior y que misteriosamente se asoman adquiriendo vida en los libros.

Esto, y mucho más, es cuanto ha surgido del encuentro de los dos escritores, ligados ambos por un indiscutible amor por la libertad y por los riesgos que ésta inevitablemente —como afirma Vargas Llosa— da por sentado; unidos al reconocerse en una forma de noble engagement que los lleva a manifestar en cada sede su pasión civil y en un compromiso ético constante basado en la incansable afirmación de valores fundamentales y -precisa Magris- no negociables.

Escucharlos dialogar con pasión sobre la Odisea y sobre Don Quijote o sobre la concepción del tiempo dentro de la novela contemporánea, observar con cuánto garbo y decisión motivan sus afirmaciones acerca de los problemas de nuestro tiempo, la democracia, los derechos, las identidades, las debilidades y al mismo tiempo la importancia de la política, verlos comprometidos en construir, a través del diálogo, un momento de reflexión que simboliza su compromiso civil y cultural, todo ello infunde una cierta seguridad porque significa que, a pesar de todo, la inteligencia y el sentido cívico, la voluntad de entender el mundo y de transformarlo a través del arte, la razón y la pasión no desaparecen, aún son una brújula indispensable para afrontar nuestro tiempo.

INDICE
Prólogo, por Renato Poma
1- Los vasos comunicantes: novela y sociedad
2- Novela y travesía
3- El tiempo «impuro»
4- Cultura, sociedad y política