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DVD Original usado
Estado: Excelente
Origen: Estados Unidos
Color
Formato: Widescreen
Idioma: Inglés
Subtítulos: Castellano / Inglés / Portugués
Duración: 93′
Director: Terrence Malick
Actores: Richard Gere, Brooke Adams, Sam Shepard, Linda Manz

Bill, su pequeña hermana Linda (la voz en off de la película) y su amante Abby escapan de Chicago tras un crimen cometido accidentalmente por el primero contra su empleador en una mina de carbón. Tras llegar a Texas, los tres empiezan a desempeñar labores en los trigales de un rico propietario de tierras (Sam Shepard), a quien su médico le diagnostica menos de un año de vida (otra vida efímera autoconsciente) y quien se enamorará de Abby, proponiéndole que acepte ser su esposa y se quede a vivir con él luego del fin de la temporada de cosecha.

Ante el conocimiento del estado de salud del propietario, Bill convencerá a Abby para que acepte la propuesta, haciéndole creer al engañado esposo que ambos son hermanos. Las estaciones pasan y la salud del terrateniente no parece dar indicios de ir empeorando, como si su amor por Abby le hubiera suministrado una energía adicional que le permitiera extender su tiempo de estadía en la Tierra.

Bill empieza a impacientarse ante la situación y sus acercamientos falsamente incestuosos hacia Abby resultan cada vez más evidentes ante los ojos del propietario de las tierras.

El descubrimiento del fraude por parte del engañado marido desembocará en un violento desenlace que incluye un incendio en los campos de trigo, los cuales se ven asediados por una plaga de langostas de reminiscencias bíblicas (Adrian Martin afirma que la película es una suerte de relectura del Libro de Ruth, de La Biblia).

Película de una enorme delicadeza lumínica, la fragilidad que transmite es tal que uno percibe que de poder tocarse con los dedos, se partiría en pedazos como el cristal. Néstor Almendros, su director de fotografía, reivindica en su libro Días de una cámara el enorme margen de improvisación y libertad con el que fueron concebidas las imágenes de aquel film, afirmación que se contrapone a la idea de un planificado y riguroso control sobre la imagen que la cuidada composición de la película pareciera sugerir.

La realización fue sumamente sensible a los cambios en las condiciones climáticas, debido a que Malick estimuló a Almendros a que rodara en su mayor parte con luz natural, en muy bajas condiciones de exposición. El propósito, en palabras de Almendros, era alcanzar la simplicidad e intensidad propia de los trabajos de iluminación del cine mudo. La película fue rodada bajo las luces del crepúsculo y las de la «hora mágica», aquel acotado momento del día situado entre la puesta del sol y la llegada de la noche, lo que reducía notablemente el rango de trabajo de filmación a solo veinte minutos diarios por jornada.