DVD Cecil B Demented Waters119Precio y stock a confirmar
DVD Original
Estado: Nuevo
Origen: Estados Unidos
Color
Formato: Widescreen
Idioma: Inglés
Subtítulos: Castellano
Duración: 88′
Director: John Waters
Actores: Melanie Griffith, Stephen Dorff, Alicia Witt, Adrian Grenier, Larry Gilliard Jr., Maggie Gyllenhaal, Jack Noseworthy, Mink Stole, Ricki Lake, Patty Hearst, John Michaelson

El manifiesto delirante de Waters es en realidad una puesta en escena trágica, una que plantea seriamente la posibilidad de la muerte del cine como síntoma y causa de la vida controlada, de la biopolítica disciplinaria y punitiva. El cine es en la obra de Waters un acto vital desquiciado, una variable sexual de infinitas posibilidades frente al dogma social puritano norteamericano. No se trata de negar su constitución estadounidense sino de buscar mejores maneras de serlo. El cine, gran formador de la subjetividad americana, se convierte en mano de Cecil B. Demented (Stephen Dorff) en la reformulación caótica y apasionada de su founding father, Cecil B. DeMille.

La imagen es la síntesis del manifiesto: el equipo de filmación tomando de rehén al vocero de los grandes estudios, saboteando el cocktail a los tiros mientras se enfrentan a la policía que no duda en tirar a matar. En el cuerpo mismo de los asistentes y del director se inscribe una lectura genealógica del cine en forma de tatuajes con el nombre de realizadores: de Preminger a Almodóvar, de Warhol a Fuller, de Peckinpah a Lee y Fassbinder. Como si se tratara de un Farenheit 451 de películas que es revindicado y redefinido por esos cuerpos que llevan como carga su legado sobre la piel.

La puerta que deja abierta Waters es interesante: la protagonista es Honey (Melanie Griffith), una estrella hollywoodense insoportable, secuestrada para el protagónico. Demented le ofrece vivir el cine como ejercicio de ascesis, despojarse de sí misma y su carga mercantil hasta inmolarse como forma extrema del arte. Una reivindicación del sujeto recuperado como cuerpo frente a su propia imagen especular en la pantalla, la negación de la vida de una pieza más en la maquinaria que hoy, más que nunca, muestra su rostro de exterminio policíaco.