Regresar en el tiempo, de Eusebio Leal Spengler

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Ed. Imago, año 1995. Tamaño 17,5 x 10,5 cm. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 316

Por Eusebio Leal Spengler
La Habana, febrero de 1985

Nunca pensé que estos artículos dispersos a lo largo de varios años en las páginas de la prensa, fuesen editados posteriormente, y que de ellos se creara un libro; tal empeño en verdad surgió del aprecio de muchos amigos, algunos de los cuales conocieron los ensayos antes de que éstos viesen la luz y los guardaron amorosamente para presentarme luego, ordenadas, las cuartillas, que no fueron otra cosa que una parte de los empeños y del batallar de estos últimos años, intensamente vividos.

Siempre he creído que el hablar es una cosa y el escribir otra. La palabra encendida por el temperamento, ya en la conversación íntima o en discursos y conferencias, fue casi siempre perdonada, al no expresar en su fugacidad, con exactitud, las ideas, y aún más, creada este misteriosa relación entre el que dice y los que escuchan, participando estos últimos -disminuyendo mi responsabilidad- en mis deslumbramientos.

Pero nada, absolutamente nada de lo que hoy pongo a juicio de los lectores, se dictó o escribió sin convencimiento, sin pasión o sin amor. Los artículos cubanos, escenas de las guerras por la independencia, o las semblanzas de sus héroes, los expliqué antes en incontables ocasiones en las salas del Museo de la Ciudad de La Habana, en que bajo el nombre de Cuba Heroica, se trató de contar las proezas, el sacrificio y la fe inquebrantable de los forjadores de la Patria, a pesar de que batallas y anécdotas debieron ceñirse al espacio de la prensa periódica, aceptando siempre ese reto superior que ofrece a la literatura el periodismo.

Nadie da lo que no tiene. Por eso busqué afanosamente regresar en el tiempo para poder presenciar, con los ojos atónitos de la fantasía, levantamientos y desembarcos, reñidas cargas de caballería, o asistir a la retirada inevitable, a la muerte inesperada o al exilio doloroso para, desde tan lejos, llevar al lector al escenario vívido de la historia.

Así me fue dado hallar extraños testimonios, en muchas oportunidades cartas y documentos inéditos, excepcionales diarios de campaña; todo ello late y aviva en lo escrito. Por lo demás, siempre me acerqué a nuestros grandes hombres como admirador y no como crítico, me presenté a ellos con la frente inclinada.

A la ciudad de La Habana están consagradas muchas páginas; también en este caso los lectores se extraviaron siguiéndome por el dédalo de sus calles y plazas. Algunos, durante muchos años, me alentaron a luchar sin desmayo por su restauración monumental.

La Habana Vieja me robó el tiempo de la vida; quise encerrarla en las pétreas paredes de un museo, y ella, en justa venganza, me hizo prisionero de sus muros para siempre.

Mi más ardiente gratitud para aquellos que me abrieron el camino de la creación; ante ellos ha de enmudecer el verbo y quedó en vilo la pluma.

INDICE
Unas palabras
NUESTRA HABANA, AYER Y HOY
Los orígenes
Tesoro artístico de América
Bajo el signo de las aguas: la Zanja Real
Disipando las brumas del tiempo
La plaza de armas
La ciudad revela su rostro
Para hacer realidad los sueños
La reja de San Antonio de los Baños
La Habana de Alejo Carpentier
De París un Caballero
El kindergarten en La Habana de ayer
EL MUSEO DE LA CIUDAD
Presencia y Recuerdo
Carlos Roloff en Varsovia
Un Pedazo de Varsovia en el Museo de la Ciudad
Tres Mambises rusos
LA HABANA: SUS CALLES, SUS BARRIOS
La Calle Tejadillo
La Calle de Peña Pobre
La Calle de los Cuarteles
La Calle Espada
El Barrio de Campeche
LA HABANA: SUS VISITANTES CELEBRES
Humboldt en La Habana
Fanny Elssler en La Habana
TRAS LA HUELLA DE MARTÍ
La Habana en José Martí
La Casa Natal
La Madre
El Maestro Mendive
La Cárcel de La Habana
Las Canteras de San Lázaro
El Bufete de la Calle Empedrado
CUBA HEROICA
Joaquín de Agüero y Agüero
Carlos Manuel de Céspedes: El Padre de la Patria
La Caída en San Lorenzo
Antonio Maceo: obrero de la construcción del Canal de Panamá
El generalísimo Máximo Gómez (I)
El generalísimo Máximo Gómez (II)
MOMENTOS DE NUESTRA HISTORIA
Grandes acontecimientos de la Historia de Cuba
Los Vegueros en la Historia cubana
Festival de teatro: el homenaje más bello a los sucesos de Villanueva
La Asamblea de Guáimaro
Los Hermanos Marcano
27 de noviembre de 1871
Centenario de un gran crimen: el “Virginius”
Palo seco
La protesta de Baraguá y una histórica carta del general Antonio Maceo
¡A la carga: a morir o vencer!
La caída del Titán
La batalla naval de Santiago casi ochenta años después
La marcha de la guerra en Cuba
Se acerca la batalla
La batalla
Epílogo
Dos fechas y una lección histórica
Que nuestras voces se oigan en La Habana
Siempre el Mar
La segunda intervención norteamericana en Cuba
FIGURAS ILUSTRES
Raúl Roa: Evocando a Varona
Fernando Ortiz y el Primer Congreso Nacional de Historia
Emilio Roig de Leuchsenring
TEMAS SOBRE AMERICA
Cuba y Jamaica
Presencia de Canadá en la lucha por la independencia de Cuba
Las hondas raíces de hermandad que unen a Panamá y Cuba
Pedro Albizu Campos en el corazón de Cuba (I)
Pedro Albizu Campos en el corazón de Cuba (II)
Pedro Albizu Campos en el corazón de Cuba (III)
Disparando sereno y sonriente
Guayaquil
México en la Historia de Cuba
Nicaragua: El pueblo, las armas, la unidad
Bolívar ante la luz de su estrella
La Paz desde el techo del mundo (carta de viaje)