Ed. Centro Cultural Recoleta, año 1997. Tamaño 28,5 x 25 cm. Incluye 55 reproducciones a color sobre papel ilustración. Usado excelente, 102 págs. Precio y stock a confirmar.

A fines de la década del 70, la valoración de la obra de Enzo Cucchi (Ancona, Italia, 1949), junto a la de algunos otros pintores italianos, significó un drástico cambio de rumbo respecto a la producción artística anterior, dominada por el lenguaje del conceptualismo.

Frente a la economía de recursos expresivos que proponía el arte conceptual, estos jóvenes artistas desarrollaban una obra que, desde su condición reactiva, significaba una reafirmación de la subjetividad del artista en la virulencia del gesto y la materialidad pictórica. Uno de los rasgos diferenciales de esta corriente –de la que Cucchi fue uno de los principales protagonistas-, anidaba en el planteamiento de una vinculación distinta con la historia del arte: las pinturas de estos artistas se rebeleban contra el silencio de la historia que había impuesto el concepto de vanguardia, con su exigencia de novedad permanente.

El pasado empezaba a funcionar como un archivo del cual extraer imágenes, infinitamente disponible y desmantelable. Fue el crítico Achille Bonito Oliva quien se encargó de construir un marco teórico para esta crisis que estallaba de un modo ejemplar en las obras de cinco jóvenes italianos: Enzo Cucchi, Sandra Chia, Francesco Clemente, Incola De María y Mimmo Paladino. Sus reflexiones se publicaron en “La Transvanguardia”, libro escrito en 1979 que se transformó en la partida de nacimiento oficial de un tipo de pintura que, con variantes de distintos países, iba aterminar dominando la escena artística de la década del 80.

Enzo Cucchi es un artista puntualmente abstraído en la fantasía a la vez fija e inagotable de su mundo interior. Sus imágenes se centran en un repertorio de íconos, que por su centralidad en cada obra y por la insistencia en las series, adquieren un valor tan emblemático como críptico. Sus ojos, calaveras, cruces, volcanes, manos y pies, funcionan con la vitalidad resistente de un dialecto que proviene de ciertas imágenes ligadas a la atmósfera italiana, pero que Cucchi compone en escenas que remiten siempre a un sentido más general.

De su grupo original es el artista que menos influencias del afuera ha sufrido; es quien exalta más decididamente el regionalismo italiano, trayendo toda una memoria del paisaje y del cuerpo. Cucchi manifiesta un enorme respeto por la clasicidad, por el estilo, por una tradición que está arraigada en el dibujo; probablemente, una marca arcaica, misteriosa y enigmática de su lugar de origen.

Indice:
Presentación.
Introducción a la obra de Enzo Cucchi, por Inés Katzenstein.

I- Frescos:
1- La Tana della Luce.
2- Danza di Luce.
3- La Forza luminosa.
4- Gli Sguardi degli Dei.
5- L’ Atessa.
6- La Misura della Mente.
7- Luce tra Cielo e Terra.
8- Storico Sguardo.
9- Un Sogno abracciato.

II- Oleos:
10- Sucede ai pianoforti di fiamma nera.
11- Guarda il riposo.
12- Roma morta.
13- Uvo.
14- Finestra a Bocca.
15- Bambolalata.
16- Attesa.
17- Occhi accesso.
18- Fumo…occhio.
19- La Luna della Gamba.
20- L’alba dell’occhio.
21- Obbedire.
22- Colonna stregata.
23- Piange.

III- Técnicas mixtas:
24- María, María, María.
25- La pecora del mare bianco.
26- Le stimmate dei fiori di casa.
27- Le case sanno pregare.
28- Alberi: spade della croce.
29- Il Sentiero luminoso.
30- La Coltivazione della Luce.
31- Memoria.
32- Verso le Luci pensate.
33- Ai Piedi della Luce.
34- Luce in Volo.
35- La Luce lunga.
36- Entrata luminosa.
37- Pesca luminosa.

IV- Obras sobre papel:
38- Un Fiore di casa.
39- Volato.
40- Segnato.
41- La schiena delle pecore.
42- Si scende ad uva.
43- Campane per gli occhi ubriachi.
44- Appogio da santo.
45- Pesano ad ombra.
46- Uva protetta.
47- Spartiti del cuore.
48- Uva da cielo.
49- I Tagli del sole.
50- Canuomo.
51- Scherzo del cielo.
52- Ecco la febbre.
53- La strada dell’uva.
54- Testa guardata.

V- Escultura:
55- Testadicazzo Evviva.