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Ed. Lumen, año 2009. Tapa dura con sobrecubierta. Tamaño 21 x 14 cm. Edición y traducción de Nicole d’Amonville Alegría. Estado: Nuevo. Cantidad de páginas: 296

Emily Dickinson (Estados Unidos, 1830-1886) vivió toda su vida en la casa familiar de Amherst, en la que, a partir de los treinta años, se recluyó vestida de blanco, dedicada a la lectura, a la reflexión y a la escritura de sus cartas y poemas, de los que tan solo se publicaron cinco en vida.

En pocos poetas vida y obra son tan indisociables como en el caso de Emily Dickinson: «Pensé que ser un Poema uno mismo impedía escribir Poemas, pero percibo el Error».

Como ha señalado Ted Hughes, Dickinson escribió en una época de transición en todos los aspectos -el viejo calvinismo de Nueva Inglaterra libraba una batalla abierta contra el espíritu de la nueva era y los revivals puritanos se extendían por todo el país, la guerra civil amenazaba con dividir la nación y las tribus indias esperaban con sus búfalos en las praderas vírgenes, mientra Darwin escribía sus capítulos y las vías férreas empezaban a surcar el país- y, a pesar de su encierro, su poesía es paradójicamente un fiel reflejo de las fuerzas disonantes que estaban deshaciendo y rehaciendo Estados Unidos. El inmenso amor a la vida y a los suyos fue la razón por la que Emily Dickinson escribió más de mil setecientos poemas y más de mil cartas (a veces en forma de notas y misivas breves entregadas en mano) que hasta el día de hoy tienen el poder liberador de quien lo ha pensado todo por sí misma, hasta las últimas consecuencias.

No ha sido fácil hacer la selección, que responde a criterios casi estrictamente literarios, no biográficos. Las cartas inspiradas son muchas. He procedido eligiendo aquellas cartas que en el momento de la selección cautivaron mi atención y, a diferencia de las traducciones existentes, que están ordenadas por destinatarios, he dispuesto mi selección en orden cronológico. esta edición incluye muchas cartas que, tal vez por su dificultad o por ser los destinatarios menos importantes, no han sido traducidas a ningún idioma hasta la fecha.

He dividido las cartas en cuatro grandes períodos:

I- 1842-1857
Son años de la primera juventud, cuando Dickinson se va formando como poeta y aparecen los temas a los que regresará una y otra vez en sus versos. Dominan las cartas a sus hermanos y a los compañeros de clase. He incluido la primera carta, escrita en 1842, cuando su hermano Austin ya estudiaba fuera, donde ya es patente el amor que Dickinson tiene a las palabras y donde se esboza el que sería su estilo tan característico. En estos años, Dickinson no solo hizo frecuentes viajes, sino que trabó amistad con jóvenes abogados y letrados que afianzarían su vocación, en particular con benjamin Newton, que regaló a su amiga los poemas de Emerson y vaticinó la inmortalidad de sus versos. La amistad entre la poeta y Susan, su futura cuñada, no solo se incrementó a raíz del matrimonio con su hwermano, sino que se mantuvo toda la vida. En 1853 Dickinson conoció a los Holland, que visitaron Amherst aquel año, y trabó especial amistad con la señoira Holland, a la que calificaría de «hermana», como había hecho con Susan. En 1855 Dickinson viajó a Washington con sus padres, pasando por Filadelfia, donde seguramente conoció al reverendo Charles Wadsworth.

II- 1858-1865
1858 fue el año que Dickinson empezó a tomarse en serio la tarea de escribir poesía y a reunir sus poemas en fascículos. Ese mismo año conoció al editor Samuel Bowles, íntimo amigo de Austin y Susan, e inició la correspondencia con él. La sección se abre con la primera de las tres cartas al maestro, el causante más probable del desengaño amoroso. Los años comprendidos entre 1861 y 1865, período que coincide con la guerra civil, fueron los de mayor producción poética (Dickinson escribió más de mil poemas). En 1861 nació Ned, el primer hijo de Austin y Susan, que captó toda la atención de Susan, con lo que la correspondencia entre la poeta y su cuñada cambió de tono y dejó de hacerse tan urgente. En este período Dickinson inició la correspondencia con las «primitas» Norcross. En 1861 ocurrió un cambio textual fundamental en la recopilación de sus poemas, ya que empezó a introducir en los fascículos lecturas alternativas, una práctica que mantuvo hasta que dejó de confeccionarlos en 1865, si bien siguió haciendo copias en limpio, no cosidas. En 1862 Dickinson estaba pasando por unas turbulencias emocionales de tal magnitud que temía perder la razón. Ese año Wadsworth se marchó a San Francisco y la poeta inició la correspondencia con el escritor liberal y ex-coronel Thomas W. Higginson.

III- 1866-1879
En estos años Dickinson, cuya reclusión era casi absoluta, escribe un menor número de cartas y de poemas que nen el período anterior: apenas existen cartas escritas entre 1867 y 1870. Además, las cartas se hacen cada vez más cortas, pero lo que pierden en longitud lo ganan en concisión. En mayo de 1870 los Holland regresaron de una estancia de dos años en Europa. En agosto de ese mismo año, tras varias negativas de la poeta de trasladarse a Boston para un encuentro, Higginson hizo la primera visita a Amherst. Entre 1871 y 1875 copió pocos poemas en limpio. La mayoría de los poemas que escribió en esos años y en la última década de su vida han sobrevivido en retazos de papeles, el dorso de sobres, panfletos publicitarios o papel de regalo. En 1874 murió Edward Dickinson, «el primer Misterio de la casa». Un año después la madre quedó inválida, y entre 1877 y 1878 Vinnie cayó enferma, con lo que la poeta estuvo muy atareada cuidando de su madre y de su hermana, y llevando la casa con la única ayuda de Maggie Maher, empleada de los >Dickinson. En 1878 murió Samuel Bowles.

IV- 1880-1886
Estos últimos años están marcados por las muertes sucesivas, de ahí el tono elegíaco de las cartas. Además, existía una gran tensión entre las dos casas vecinas debido al romance extramatrimonial de Austin con Mabel L. Todd. En 1880 Wadsworth hizo una visita a Amherst, cuando vio a Dickinson por última vez: moriría en 1882, en Filadelfia. Esta muerte puso fin a una de las amistades más significativas en la vida de la poeta y motivó el inicio de la correspondencia con James Clark. Parece que el verano de ese mismo año Dickinson vivió un intenso romance con el juz Lord, que pediría la mano de Dickinson en 1882. El juez murió dos años más tarde, sin haber obtenido el sí de la poeta. Pero tal vez la muerte del pequeño Gilbert en 1883 fuera la experiencia más atroz, de la que Dickinson no se recuperaría nunca. La muerte inesperada de Helen Hunt en 1885, la escritora norteamericana más célebre en aquel momento, que había ofrecido a Dickinson ser su albacea el año anterior, coincidió con la última y mortal enfermedad de Dickinson que, a partir de noviembre, tuvo que guardar cama durante largos períodos de tiempo. Tenía el lápiz siempre a mano, junto a su cama, y sus últimas palabras fueron para las primas Norcross: «Primitas, me reclaman».

El universo de Dickinson es infinito, e infinitas son las posibilidades de traducirlo. Como afirmó Paul Valéry, un poema no se termina, sino que se abandona, y en la medida en que traducir poesía es reescribirla, lo mismo puede afirmarse de esta traducción (Dickinson ponía el mismo empeño en las cartas que en los poemas y no hacía gran distinción entre ambos).

Sabemos que Dickinson no dejaba nada librado al azar. «Vacilo sobre qué palabra tomar, ya que solo puedo tomar unas pocas y cada una ha de ser la más capital, pero recuerda que la transacción más gráfica de la Tierra ocupa una única sílaba, no, incluso una miarada», escribió a la señora Holland. La «transacción» es seguramente la muerte, a la que Dickinson alude en sus cartas como un «trueque».

Un ejemplo de respeto formal es haber manetenido la construcción exacta de la frase «me agarré a una Silla que pasaba por aquí», que Dickinson escribió al juez Lord, cuando temió por su vida. Es una descripción exacta de lo que ocurre cuando uno se detiene y el mundo sigue girando. Una cosa es afirmar, como parte de una doctrina piadosa que el alma tiene el poder, con la gracia de Dios, de dominar la circunstancia, y otra cosa es descubrir personalmente, como hizo Emily Dickinson, que el mundo no es constante, que el poder de las cosas externas depende de nuestro estado mental, que el alma elige su propia compañía y que puede, si se le concede la fuerza, seleccionar un orden superior de conciencia que la vuelva finalmente invulnerable.

INDICE
La veleta define el viento, por Nicole d’Amonville Alegría
I- 1842-1857
1- A Austin Dickinson (18 de abril de 1842)
2- A Abiah Root (8 de septiembre de 1846)
3- A Abiah Root (7 y 17 de mayo de 1850)
4- A Abiah Root (19 de agosto de 1851)
5- A Susan Gilbert (Dickinson) (25 de octubre de 1851)
6- A Austin Dickinson (25 de octubre de 1851)
7- A Susan Gilbert (Dickinson) (circa febrero de 1852)
8- A Austin Dickinson (24 de marzo de 1852)
9- A Susan Gilbert (Dickinson) (principios de junio de 1852)
10- A Susan Gilbert (Dickinson) (11 de junio de 1852)
11- A Susan Gilbert (Dickinson) (principios de diciembre de 1852)
12- A Susan Gilbert (Dickinson) (12 de marzo de 1853)
13- A Austin Dickinson (27 de marzo de 1853)
14- Al Dr. Holland y a la Sra. de J. G. Holland (otoño de 1853)
15- A Edward Everett Hale (13 de enero de 1854)
16- A Emily Fowler Ford (primavera de 1854)
17- A Henry V. Emmons (18 de agosto de 1854)
18- A Susan Gilbert (Dickinson) (circa 1854)
19- Al Dr. Holland y a la Sra. de J. G. Holland (circa 26 de noviembre de 1854)
20- A Susan Gilbert (Dickinson)(27 de noviembre-3 de diciembre de 1854)
21- A John Graves (finales de abril de 1856)
22- A la Sra. de J. G. Holland (¿principios de agosto de 1856?)
II- 1858-1865
23- A un destinatario desconocido (primavera de 1858)
24- Al Dr. Holland y a la Sra. de J. G. Holland (circa 6 de noviembre de 1858)
25- A la Sra. de Joseph Haven (13 de febrero de 1859)
26- A Catherine Scott Turner (Anthon) (¿finales de 1859?)
27- A un destinatario desconocido (principios de 1861)
28- A Samuel Bowles (primavera de 1861)
29- A Samuel Bowles (junio de 1861)
30- A un destinatario desconocido (verano de 1861)
31- A T. W. Higginson (15 de abril de 1862)
32- A T. W. Higginson (25 de abril de 1862)
33- A T. W. Higginson (7 de junio de 1862)
34- A T. W. Higginson (julio de 1862)
35- Al Dr. Holland y a la Sra. de J. G. Holland (¿verano de 1862?)
36- A T. W. Higginson (agosto de 1862)
37- A Samuel Bowles (finales de noviembre de 1862)
38- A Louise y Frances Norcross (finales de enero de 1863)
39- A T. W. Higginson (febrero de 1863)
40- A T. W. Higginson (principios de junio de 1864)
41- A Susan Gilbert (Dickinson) (septiembre de 1864)
42- A Susan Gilbert (Dickinson) (marzo de 1865)
43- A la Sra. de J. G. Holland (principios de noviembre de 1865)
III- 1866-1879
44- A T. W. Higginson (finales de enero de 1866)
45- A la Sra. de J. G. Holland (principios de marzo de 1866)
46- A T. W. Higginson (junio de 1869)
47- De T. W. Higginson a Emily Dickinson (11 de mayo de 1869)
48- A Perez Cowan (octubre de 1869)
49- A T. W. Higginson (16 de agosto de 1870)
50- De T. W. Higginson a su mujer (16 de agosto de 1870)
51- De T. W. Higginson a su mujer (miércoles a mediodía)
52- A la Sra. de J. G. Holland (principios de octubre de 1870)
53- A T. W. Higginson (noviembre de 1871)
54- A T. W. Higginson (finales de mayo de 1874)
55- A Louise y Frances Norcross (verano de 1874)
56- A T. W. Higginson (julio de 1874)
57- A la Sra. de J. G. Holland (finales de enero de 1875)
58- A T. W. Higginson (julio de 1875)
59- A T. W. Higginson (primavera de 1876)
60- A T. W. Higginson (primavera de 1876)
61- A Samuel Bowles (circa 1876)
62- A Samuel Bowles (circa 1877)
63- A la Sra. de J. G. Holland (diciembre de 1877)
64- A la Sra. de Samuel Bowles (principios de 1878)
65- A Otis P. Lord (circa 1878)
66- A Otis P. Lord (circa 1878)
67- A Otis P. Lord (circa 1878)
IV- 1880-1886
68- A T. W. Higginson (primavera de 1880)
69- A Edward (ned) Dickinson (mayo de 1880)
70- A la Sra. de J. G. Holland (14 de julio de 1880)
71- A la Sra. de J. G. Holland (circa septiembre de 1880)
72- A T. W. Higginson (noviembre de 1880)
73- A la Sra. de J. G. Holland (principios de enero de 1881)
74- A Otis P. Lord (30 de abril de 1882)
75- A Otis P. Lord (14 de mayo de 1882)
76- A Mabel Loomis Todd (finales de septiembre de 1882)
77- A Otis P. Lord (11 de noviembre de 1882)
78- A la Sra. de J. G. Holland (noviembre de 1882)
79- A Maria Whitney (primavera de 1883)
80- A Charles H. Clark (principios de junio de 1883)
81- A Maria Whitney (finales de junio de 1883)
82- A la Sra. de J. H. Sweetster (verano de 1883)
83- A Susan Gilbert Dickinson (principios de octubre de 1883)
84- A la Sra. de J. G. Holland (finales de 1883)
85- A Charles H. Clark (principios de enero de 1884)
86- A la Sra. de J. G. Holland (principios de 1884)
87- A Maria Whitney (¿marzo de 1884?)
88- A la Sra. de J. G. Holland (marzo de 1884)
89- A Louise y Frances Norcross (finales de marzo de 1884)
90- A Daniel Chester French (abril de 1884)
91- A Martha Gilbert Smith (circa 1884)
92- A Louise y Frances Norcross (principios de agosto de 1884)
93- A Susan Dickinson (circa 1884)
94- A Louise y Frances Norcross (14 de enero de 1885)
95- A Charles H. Clark (enero de 1885)
96- A Benjamin Kimball (febrero de 1885)
97- A Edward (Ned) Dickinson (agosto de 1885)
98- ¿A Sara Colton (Gilett)? (finales de verano de 1885)
99- A la Sra. de Edward Tuckerman (octubre de 1885)
100- A T. W. Higginson (primavera de 1886)
101- A Louise y Frances Norcross (mayo de 1886)
Cronología
Lista de los poemas citados
Bibliografía sucinta