Lo que el tiempo se llevó, de Ward Moore

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Ed. Martínez Roca, año 1989. Tamaño 20 x 12 cm. Traducción de Cristina Macía. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 204

Ucronía es la reconstrucción alternativa de la historia, basándose en eventos que, si bien nunca sucedieron, pudieron haber ocurrido si los acontecimientos hubieran tomado otro sentido. Esta reconstrucción es ajustada a criterios lógicos, factibles y verosímiles, de modo que los hechos narrados sean creíbles para el lector. Básicamente, lo que hace la ucronía es preguntarse “¿qué hubiese pasado si…?”, y a partir de esa pregunta imagina un devenir histórico alternativo. La ucronía parte de un evento real, o de una sucesión de eventos de carácter histórico, que se desarrollarán en una dirección diferente a la que conocemos.

Las paradojas temporales son absurdos lógicos o incongruencias que resultan de la hipótesis de que es posible viajar en el tiempo. Según nuestra lógica, los eventos pasados están fijos y siguen una línea de causalidad en la que sólo han influido en ellos acontecimientos anteriores. Es decir, no es posible modificar o causar acontecimientos pasados. Sin embargo, si los viajes temporales son posibles, si fuera posible viajar al pasado (o volver del futuro después de haberlo observado), cabría la posibilidad de tomar decisiones o provocar situaciones que alteraran acontecimientos que suponemos inalterables. Estas situaciones, en tanto que desafían la lógica a la que estamos acostumbrados, reciben el nombre de “paradojas temporales”.

En Lo que el tiempo se llevó (Bring the Jubilee), Ward Moore (Estados Unidos, 1903-1978) construye su ficción precisamente alrededor de estas dos ideas propias de la ciencia ficción.

Hodge Backmaker es un joven que se cría en los recesivos y subdesarrollados Estados Unidos de las décadas de 1920 y 1930. A los diecisiete años emprende la marcha hacia la gran metrópolis de Nueva York, una ciudad de adoquines, lámparas de gas y globos, calles pobladas de bicicletas y con casi un millón de personas viviendo entre los «rascacielos» de diez pisos. Él no lo advierte, pero esta Nueva York es sólo una pálida sombra de lo que habría podido ser si los Estados Confederados no hubiesen ganado su independencia en la década de 1860. La Confederación, que ahora abarca México, es la nación más rica de América del Norte, y Washington, St. Louis y «Leesburg» son las verdaderas grandes ciudades del continente, mientras que Nueva York se encuentra su­mida en un estancamiento provinciano.

Hodge empieza a trabajar en una librería, y en su tiempo libre estudia historia. Lee libros como « Causas de la declinación y caída de América, del conocido historiador y ex patriota Henry Adams». Seis años más tarde se convierte en investigador full time y se especializa en «La guerra de independencia del Sur». Durante ocho años se de­dica a estudiar las campañas de aquella antigua guerra, y escribe monografías que se «publican en las revistas cultas de la Confedera­ción y de Gran Bretaña, pues en los Estados Unidos no existían». Mientras tanto, un grupo de científicos inventa un medio para via­jar por el tiempo, y Hodge se siente tentado de utilizarlo con el fin de visitar la época y el lugar de las batallas que decidieron el resul­tado de la guerra que tanto le fascina. Al llegar al campo de batalla de Gettysburg, en 1863, Hodge cambia accidentalmente el cur­so de la historia. Se encuentra en una nueva alternativa histórica, en un mundo donde el Sur pierde la guerra civil…

INDICE
1- La vida en los veintiséis Estados
2- Sobre decisiones, minomóviles y tinugrafos
3- Un miembro del Gran Ejército
4- Tyss
5- Sobre Populistas y Whigs
6- Enfandin
7- Sobre los agentes confederados en 1942
8- En tiempos violentos
9- Barbara
10- El atraco
11- Sobre Haggershaven
12- Más sobre Haggershaven
13- Tiempo
14- El experimento de Midbin
15- Buenos años
16- Sobre temas diversos
17- HX-1
18- La mujer me tentó
19- Gettysburg
20- Lo que el tiempo se llevó
21- Por los tiempos venideros