Retórica, de Aristóteles

Precio y stock a confirmar
Ed. Instituto de Estudios Políticos, año 1971. Tamaño 18,5 x 13 cm. EDICION BILINGÜE GRIEGO-ESPAÑOL. Texto con aparato crítico, traducción, prólogo y notas de Antonio Tovar. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 492

Por Antonio Tovar

En la Academia se admitía resueltamente que la retórica era un quehacer subalterno. Cuando Aristóteles estudiaba allí, según lo que podemos saber de un diálogo que en su juventud (hacia 360) escribió sobre la retórica, el Grilo, dentro del modo de pensar platónico, negaba a la retórica la cualidad de «arte». Pensaba que los oradores no buscan más que «agradar», y no con buenas artes, a sus oyentes. Aristóteles sale a la palestra, en precoz madurez, como discípulo de Platón, y así se opone a los retóricos al uso, incluso Isócrates, que escribían discursos funerarios como los que pululaban en Atenas con motivo de la muerte en guerra del hijo de Jenofonte, y sirven de tema inicial al diálogo aristotélico.

Es evidente que aún en los tiempos de la vejez de Platón, en la Academia se consideraba como el texto definitivo del maestro contra la retórica el Gorgias. El Gorgias inicia una larga polémica, que a través del Grilo sigue por Epicuro, Diógenes de Babilonia, Critolao, Carnéades, Glitómaco, Cármadas, Hagnón, Atenodoro, hasta quedar fijada para nosotros en los testimonios de Filodemo, Sexto Empírico, Cicerón y Ouintiliano. Este último señala la originalidad con que el joven Aristóteles disponía y ordenaba los argumentos del Gorgias platónico. Las objeciones principales que contenía el Grilo (y de las que más tarde el propio Estagirita habría de buscar una salida) son que la retórica carece de campo propio y no hace sino entrar en conflicto con las otras artes y ciencias en cuyo campo penetra con intención de persuadir, y señalaba el inconveniente moral de la retórica, capaz de defender las dos opiniones opuestas sobre cualquier punto, lo cual era inadmisible para un platónico, cuyo único interés era la filosofía, la busca de la verdad.

Desde el Grilo, no cabe duda que Aristóteles era el representante de la Academia entera. Y la polémica iba dirigida sin duda contra Isócrates. También en el Protréptico se enfrentó con el mismo enemigo, rival de la filosofía en cuanto que disputaba a ésta la primacía en la educación y osaba dar el propio nombre de filosofía a su enseñanza.

Ante el ataque del Grilo, los isocrateos reaccionaron. Fue Cefisodoro el encargado de responder, y considerando sin duda que Aristóteles respondía en nombre de su maestro, contra Platón mismo dirigió los tiros.

Cefisodoro emprendía, según parece, la defensa de la retórica precisamente contra los reparos morales que a ella oponían los académicos. La obra del discípulo de Isócrates tuvo éxito, y Dionisio de Halicarnaso aún la cita como «muy admirable», lo cual indica que también en el aspecto estilístico estaba muy cuidada. Después de la publicación de este escrito Aristóteles debió, continuando en la lucha, desarrollar un curso sistemático sobre retórica, y es evidente que su interés por la materia corresponde a un tiempo posterior.

En el catálogo de escritos aristotélicos de Diógenes Laercio la Retórica aparece en tres formas distintas, lo que hace pensar que se trata de otras tantas redacciones o ediciones. El éxito de ella fue enorme, y Cicerón dice que el acierto de Aristóteles al recoger y explicar los textos de los anteriores llevó a eliminar las obras originales. La Retórica que leemos e indudablemente el resultado de una evolución larga, que comienza todavía en vida de Platón, cuando Aristóteles, en la academia, invitado por la polémica con los isocrateos. se dedica al estudio de la tradición escolar retórica.

Como suele ocurrir con las obras de Aristóteles, en general, la Retórica no es de composición regular, no ha sido elaborada sistemáticamente y carece de unidad. Disgresiones, repeticiones, nos permiten ver el pensamiento vivo y en desarrollo. Para los antiguos, lo que no tenía forma artística y no estaba “terminado” como un diálogo platónico, no llegaba a tener tampoco una forma impuesta desde afuera, artificial y que enmascarase la vida del pensamiento.

Las partes más antiguas de la Retórica corresponden a los años centrales del siglo, haci 350, cuando Aristóteles era un compañero de los platónicos; después avanza la concepción del arte a medida que se perfecciona en la mente del Estagirita su dialéctica y su analítica. Por fin, la retórica es correlativa de la dialéctica, pues ambas cosas tratan en cierto modo son de conocimiento común a todos y no corresponden a ninguna ciencia determinada. Por eso todos en cierto modo participan de una y otra, ya que todos hasta cierto punto intentan inventar o resistir una razón y defenderse y acusar. Y la gente, unos lo hacen al descuido y otros mediante la costumbre que resulta de hábito.

Mas puesto que cabe de ambas maneras, es evidente que se podría trazar también para estas cosas un camino; pues la causa por que aciertan, tanto los que siguen un hábito com o los que obran al descuido, cabe estudiarla, y todos reconocerán que tal estudio es tarea de un arte.

INDICE GENERAL
Introducción, por Antonio Tovar
La retórica de los griegos; las primeras Artes
Conflicto entre la retórica y la filosofía: Platón e Isócrates
La preparación de la Retórica de Aristóteles: etapas en su formación
Cronología externa de la Retórica
Dos problemas marginales: Teodectes y la Retórica a Alejandro
La Retórica de Aristóteles y la posteridad
La tradición manuscrita de la Retórica
Bibliografía
LIBRO I
1— La retórica es correlativa de la dialéctica. Es un arte y cabe hacer estudio de ella. Crítica de los tratadistas anteriores: el cuerpo de la argumentación son los entimemas, por aquellos omitidos, mientras que han hecho objeto de su estudio el modo de influir en las pasiones de los jueces. La oratoria de los tratadistas sólo es buena por ser las leyes defectuosas. Ambito de la ley y ámbito del juez. La retórica se concentrará sobre los argumentos “de arte”. Excedencia de la oratoria política, descuidada por los tratadistas. El entimema y su importancia en la retórica con la consiguiente relación de ésta con la lógica. Necesidad de la retórica porque: a) los juicios no siempre son como es debido; los auditorios son incapaces de seguir una argumentación científica; c) la retórica es capaz de defender los contrarios; disculpa de esta inmoralidad; d) sirve de defensa eficaz. Resumen.
2- Definición de la retórica. Clases de argumentos retóricos. Argumentos propios del arte: a) por el carácter del orador, su importancia; b) por moción de las pasiones, las únicas atendidas por los tratadistas; c) por los discursos. La retórica en relación con la lógica y con la ética: crítica de los que confunden la retórica con la política. Silogismo y entimema, inducción y ejemplo. Los ejercicios con ejemplo y con entimema. La retórica es arte porque mira a lo persuasivo en general. El silogimo y la inducción en la retórica: su carácter en ella. Lo verosímil y los indicios. El ejemplo. Los entimemas son, unos, retóricos; otros, especiales de otra artes y facultades. Los razonamientos retóricos y dialécticos propiamente tales son los de “lugares comunes”. Los entimemas, según sean de arte o facultad especial y comunes, se llaman, respectivamente, “especies” y “lugares”.
3- Clasificación de la oratoria atendiendo al oyente. Asunto de cada una de las tres clases. Tiempos que les corresponden. Fines de las tres clases de oratoria. Proposiciones de que ha de disponer el orador según los asuntos de cada clase de oratoria.
Primera Parte
4- La oratoria deliberativa. Límites y concepto de la retórica. Los temas de la oratoria deliberativa: a) ingresos fiscales; b) la guerra y la paz; c) defensa del país; d) importaciones y exportaciones; e) legislación, con las formas de gobierno
5- La felicidad, fin del hombre. Definiciones de la felicidad: a) nobleza; b) los buenos y muchos hijos; c) riqueza; d) buena fama; e) honores; f) salud; g) belleza; h) vigor y grandeza, fuerza para la lucha; i) buena vejez; j) los muchos y buenos amigos; k) ventura; l) virtud
6- Los lugares comunes acerca del bien y de lo conveniente. Definiciones del bien, con nota sobre el concepto de consecuencia. Lista de bienes. Lugares comunes para razonar el orador sobre bienes que parecen discutibles.
7- Grados del bien y de lo conveniente. Nuevas definiciones del bien; bien plural. Correlación de grados entre los géneros. Gradación entre antecedente y consecuencia. Gradación de magnitud. Gradación en cuanto a necesidad. Gradación por ser principio o causa. Criterio de rareza y de utilidad. Criterio de facilidad. Gradación por contrariedad o por causa. Criterio de exceso. Criterio de apetito. Criterio de ciencia. Criterio de discreta opinión. Criterio de excelencia. Criterio de placer. Criterio de duración. Criterio de relación lógica o gramatical. Criterio de preferencia. Criterio de honor y rareza. Criterio de análisis de elementos. Criterio de componer y acumular. Gradación según tiempo, lugar, etc. Criterios de relación. Criterio de verdad. Criterio de múltiple utilidad.
8- Importancia en la oratoria deliberante del estudio de las formas políticas. Formas de gobierno. Fin de cada forma de gobierno. Relación con las formas de gobierno del carácter moral del orador
Segunda parte
9- La oratoria demostrativa: su objeto es la virtud y el vicio, lo noble y lo bajo. Carácter moral en este género. Definición de lo noble y de la virtud. Partes de la virtud: a) justicia; b) valor; c) templanza; d) liberalidad; e) magnanimidad; f) magnificencia; g) prudencia. Concepto de lo noble. Lugares para la alabanza. Lugares por proximidad a cosas laudables. Lugares en relación con el alabado. Lugares por la intención del alabado. Definiciones de elogio y de encomio. Aplicación de los lugares de la oratoria deliberante a la demostrativa. Modos especiales de encarecimiento. El encarecimiento, característico del género demostrativo
Tercera parte
10- La oratoria forense: tres bases de sus razonamientos. La injusticia, la ley. El arte voluntario. a) Causas del acto injusto. Digresión sobre los móviles de las acciones
11- Lo agradable, el placer. Los apetitos. Placeres de la imaginación y del recuerdo. Placer en la satisfacción de un apetito. Placer de venganza. Placer de vencer. Placer en el honor. Placer en el amor, etc. Placer en el admirar y aprender. Placer en el beneficio. Placer en la imitación. Placer en el semejante. Placer en la propia satisfacción. Placer en el mando.
12- b) Lugares sobre con qué disposición se comete injusticia. c) Lugares sobre quiénes pueden ser víctimas de un acto injusto.
13- La ley como criterio de justicia; ley positiva y ley natural. Respecto de quién es la injusticia. En qué consiste sufrir injusticia. Materias sobre las que hay ley no escrita. La equidad
14- Criterios para medir la gravedad del delito
15- Los argumentos extrarretóricos: a) leyes; b) testigos; c) contratos; d) confesión en tormento; c) juramentos
NOTAS AL LIBRO I
LIBRO II
1- Después de expuestas las bases de los entimemas, pasamos al carácter del orador y a las pasiones del oyente. Carácter del orador. Las pasiones en el oyente
2- De la ira. El desprecio y sus clases. Cómo se siente ira
3- De la calma o serenidad
4- Del amor y el odio. De la enemistad y el odio
5- Del temor. Del valor
6- De la vergüenza o respeto
7- Del favor
8- De la compasión
9- De la indignación
10- De la envidia
11- De la emulación
12- De los caracteres: a) en relación con la edad: 1) Carácter del joven
13- 2) Carácter del viejo
14- 3) Carácter del hombre maduro
15- b) De los caracteres en relación con la fortuna: 1) Nobleza
16- 2) Riqueza.
17- 3) Poder. 4) Buena suerte
18- De los lugares comunes a los tres géneros
19- a) Tópico de posible e imposible, b) Tópico de hecho, c) Tópico de engrandecimiento y empequeñecimiento
20- De los argumentos retóricos comunes a los tres géneros: a) El ejemplo y sus clases: 1) De sucedidos. 2) Parábola. 3) Fábula
21- b) De las sentencias
22- c) El entimema
23- De los lugares de donde se sacan entimemas demostrativos
24- Lugares de los entimemas aparentes
25- De la refutación y sus lugares
26- Nota sobre la amplificación y atenuación retórica
NOTAS AL LIBRO II
LIBRO III
1- La elocución. La acción
2- La claridad en la dicción. Selección de palabras. La metáfora. Los epítetos
3- La frialdad en el estilo
4- La imagen
5- Pureza del lenguaje. Vicios contra la pureza
6- Estilo pomposo
7- Propiedad. Patetismo. El carácter en el estilo. Diversos recursos
8- El ritmo en la prosa
9- El estilo seguido y el periódico. Organización del período. Recursos en el estilo
10- Dichos ingeniosos. La analogía
11- Poner ante los ojos. Requisitos de la metáfora. Imagen y metáfora
12- Cada género, su estilo. Cualidades del estilo
13- Exposición y demostración. Otras partes del discurso
14- Del exordio: a) En el género demostrativo, b) En el forense, c) En el género deliberativo
15- Hacer odioso al contrario
16- La narración. Notas que muestran el carácter. Patetismo.
17- La demostración. La amplificación. No aducir nada falso. Ejemplos y entimemas. Sentencias. Notas sobre cada género. El carácter. Los entimemas. Respuesta a la parte contraria. Para hablar sobre uno mismo. Entimema y sentencia
18- La interrogación en el discurso. Respuesta a las preguntas. Empleo del ridículo
19- El epílogo
NOTAS AL LIBRO III
Indices
1- De referencias a escritos aristotélicos
2- De nombres propios
3- De btecnicismos retóricos, políticos, filosóficos