Henri Michaux (en francés), de Jean-Pierre Martin

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Ed. Ministère des Affaires étrangères, año 1999. Texto en francés. Incluye 13 reproducciones de dibujos de Michaux y una fotografía. Tamaño 25 x 15 cm. Estado: Excelente. Cantidad de páginas: 64

Henri Michaux, de Jean-Pierre Martin tapaHenri Michaux (Namur, 1899 – París, 1984) Escritor francés de origen belga. Fue una de las personalidades más relevantes de la literatura moderna. En 1922, bajo la influencia de la literatura de Lautréamont, empezó a escribir y a publicar en Bélgica. En 1924 se estableció en París y, en pleno clima surrealista, se sintió más atraído por la pintura (Ernst, Dalí, De Chirico, y luego Klee) que por la literatura; sus obras de este período, sin embargo, todavía discurren paralelamente a las experiencias de Breton; incluso, según algunos, el verdadero surrealista es él. Más tarde, se acercó cada vez más a Rimbaud, Kafka, y a los existencialistas.

Descubierto por Paulhan, publicó en 1927 Qui je fus, narraciones, aforismos, poesías, donde ya aparecían algunas constantes de su obra (los temas de la angustia y la fuga) y el lenguaje “inventado” que constituyó su originalidad más visible. Más adelante publicó Ecuador (Ecuador, 1929), diario de viaje y diario íntimo; Un bárbaro en Asia (Un barbare en Asie, 1933), narración de su viaje a la India y a China y Mes propiétés (1929), Un certain Plume (1930), La nuit remue (1935), Plume précedé de Lointain intérieur (1938), todas ellas, obras formadas por textos breves y variados, poesías y prosas poéticas.

Henri Michaux, de Jean-Pierre Martin1Después inició un ciclo de relatos de sus viajes por países imaginarios: Voyage en Grande Garabagne (1936), Au pays de la magie (1941) y Ici, Poddéma (1946), reunidos más tarde en Ailleurs (1948). Entre 1938 y 1939 dirigió la redacción parisina de la revista Hermès. Mientras, Gide le dedicó el opúsculo Découvrons Henri Michaux (1941), que centró en él la atención del público; pero durante el período de la guerra y de la ocupación, el artista se vio obligado a soportar un largo aislamiento, lleno de actividad: Je vous écris d’un pays lontain (1942), Adversidades, exoscismos (Épreuves, Exorcismes, 1945) y La vie dans les plis (1948).

Después de 1950, por el contrario, se dedicó cada vez más a la pintura, con resultados muy notables (en 1955, gran exposición retrospectiva en el Museée National d’Art Moderne). En 1956 empezó a Henri Michaux, de Jean-Pierre Martin2utilizar la mezcalina; en su cuarta experiencia, un error en el cálculo de la dosis le llevó al límite de la locura. Desde entonces, durante cinco años, intensificó sus experiencias con las drogas, no cómo un paraíso artificial, sino como un medio de conocimiento: Misérable miracle (1956); L’infini turbulent (1957); Connaisance par les gouffres (1961).

En sus obras posteriores, el escritor persiguió sistemáticamente y con un discurso más orgánico su registro de acontecimientos interiores y exteriores, su crítica de la realidad a través del lenguaje, y la búsqueda continua de una forma de vida posible, contra la soledad y la dificultad de las relaciones, siempre confiada exclusivamente a la literatura y a la palabra (Vents et poussières, 1962; Las grandes pruebas del espíritu, 1966). En 1966 se publicó una Henri Michaux, de Jean-Pierre Martin3hermosa antología de sus obras, L’espace du dedans, y se representó la obra teatral Le drame des constructions.

El autor exploró el inconsciente y el sueño en Modos del dormido. Modos del que despierta (Façons d’endormi-façons d’éveillé, 1969), analizó las percepciones más extrañas (Bras cassé, 1973) e investigó la relación del hombre con el sufrimiento (Face à qui se dérobe, 1975) y finalmente, meditó sobre las pinturas de los alienados (Les ravagés, 1976). Su obra se presenta extraordinariamente unitaria y coherente, a pesar de su amplitud y de las dificultades de lectura, y constituye la expresión altamente poética de algunos de los problemas típicos de nuestro tiempo.

Table de matières

I- L’aventure d’être en vie Henri Michaux, de Jean-Pierre Martin4
Contre-vie
Ce n’est qu’un nid, ce pays-là
Dans l’ensemble, les livres f urent son expérience
La mer en moi
Le besoin longtemps oublié d’écrire
Belge de Paris
On n’est pas seul dans sa peau
Écrire pour court-circuiter
Passant aux yeux naïfs
Mes propriétés
J’etais autrefois bien nerveux
Vous savez, j’etais bien seul, parfois
Les pays, en ne saurait assez s’en méfier
Un dragon est sorti de moi
Tu n’auras pas ma voix, grande voix
La vie dans les plis
Nous deux encore
Plutôt du type buveur d’eau
Jours de silence
II- Michaux notre contemporain
Moi, je mets la Chine dans ma cour
Rendre respirable l’irrespirable
Les mots, ees collants partenaires
Agir sur ma machine a être et à penser
Papatrie
Ne jamais coïncider Henri Michaux, de Jean-Pierre Martin5
Expulser de soi sa patrie
Je compte sur toi, lecteur
Cloué dans ce siècle
Postérités de Michaux

Bibliographie Sommaire