El espejo mágico de M. C. Escher, de Bruno Ernst

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Ed. Taschen, año 1994. Tamaño 30,5 x 23,5 cm. Incluye 250 reproducciones a color y blanco y negro sobre papel ilustración. Traducción de Ignacio León. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 112

El espejo mágico de M. C. Escher, Bruno Ernst 001Por Bruno Ernst

El espejo mágico de M. C. Escher: tal es el título dado por el matemático Bruno Ernst al libro que escribió sobre el gran grabador neerlandés M. C. Escher.

El libro está basado en numerosas conversaciones mantenidas con el artista. De ellas, surgió una amistad gracias a la cual el autor pudo conocer a Maurits Cornelius Escher (Holanda, 1898-1970) como persona y familiarizarse con el mundo de ideas que informa su obra.

No todas las interpretaciones publicadas hasta ahora se ajustan a las intenciones del artista. Bruno Ernst visitó todas las semanas a Escher a lo largo de un año a fin de examinar sistemáticamente su obra. El texto que Ernst redactó fue revisado y comentado por el mismo Escher. En consecuencia, y nadie tiene por qué especular sobre el significado de sus dibujos.

El espejo mágico de M. C. Escher, Bruno Ernst 004Los motivos que llevaron a Escher a hacer determinados dibujos, el modo como los construyó, los estudios previos que condujeron a la versión final, la conexión existente entre los distintos grabados: todos estos temas son tratados en el presente libro, que contiene además una serie de noticias biográficas, así como explicaciones de los problemas matemáticos que plantean los dibujos.

En el conjunto de la obra de Escher, encontramos -aparte de una serie de estampas que tratan el paisaje suditaliano y mediterráneo, fechadas todas ellas antes de 1937- unos 70 trabajos posteriores de inspiración matemática. Escher no se repite en ninguno de estos trabajos. Se dan repeticiones solo en el caso de trabajos hechos por encargo. Los que hizo de su propio albedrío dan la impresión de que el artista estaba explorando en ellos, de principio a fin, un nuevo terreno: cada uno parece ser un informe sobre sus hallazgos. Para comprender la naturaleza peculiar de su obra, no solo debemos analizar pormenorizadamente cada trabajo, sino que además tenemos que “leer” esos 70 cuadros como si se tratase de una bitácora escrita por Escher en el curso de su viaje de exploración. El viaje se extiende por tres campos distintos, los cuales corresponden a los tres temas matemáticos que podemos discernir en sus dibujos:

El espejo mágico de M. C. Escher, de Bruno Ernst 001I- LA ESTRUCTURA DEL ESPACIO

Si se considera la obra de Escher en su conjunto, llamará la atención el hecho de que aun en las composiciones anteriores a 1937 predomina el interés por lo estructural y no por lo pintoresco. En cuanto está ausente el elemento estructural, Escher no logra interesarse en el asunto. A pesar de haber vivido unos diez años en Roma, en medio de los restos de la antigua ciudad, Escher no dedicó un solo dibujo al tema. Tampoco las visitas hechas a Pompeya dejaron huella en su obra.

A partir de 1937, Escher dejó de tratar la estructura del espacio analíticamente. Ya no lo deja tal como lo encuentra, sino que produce síntesis en las que espacios distintos aparecen simultáneamente en un mismo cuadro con una lógica contundente. El resultado lo vemos en cuadros en que diversos espacios se compenetran mutuamente. El interés por figuras estrictamente matemáticas aparecerá más tarde, originado por la admiración que le causaban a Escher los cristales. Vamos, pues, a distinguir dentro del tema de la estructura espacial tres clases de cuadros:
a) paisajes
b) mundos extraños que se compenetran mutuamente
c) cuerpos matemáticos

El espejo mágico de M. C. Escher, Bruno Ernst 005II- LA ESTRUCTURA DE LA SUPERFICIE

Este período comienza por su interés en la particón regular de la superficie, interés que se vio particularmente estimulado por su visita a La Alhambra de Granada. Tras un estudio intenso -que le costó no poco trabajo debido a su falta de cualificación matemática- inventó un método para partir regularmente la superficie plana, el cual sería más tarde motivo de admiración tanto de cristalógrafos como de matemáticos. Cuadros con el tema exclusivo de este tipo de partición no los hay; todo lo que existe son bocetos.

Sin embargo, Escher emplea estas particiones en sus dibujos de metamorfosis, en los cuales formas estrictamente matemáticas van convirtiéndose paulatinamente en formas que reconocemos enseguida: hombres, plantas, animales, edificio. También en sus dibujos de ciclos, en los que el estadio final desemboca de nuevo en el estudio inicial, Escher emplea la partición regular de la superficie.

Finalmente, vemos aplicada esta técnica en sus aproximaciones al infinito. En este caso, las figuras con que Escher rellena la superficie no son figuras congruentes, sino uniformes. Ello trae consigo problemas difíciles de resolver, no siendo un azar que este tipo de dibujos sean de fecha tardía. Atendiendo al modo de estructurar la superficie podemos distinguir:
a) dibujos de metamorfosis
b) dibujos de ciclos
c) aproximaciones al infinito

El espejo mágico de M. C. Escher, Bruno Ernst 002III- LA PROYECCION DEL ESPACIO TRIDIMENSIONAL EN LA SUPERFICIE PLANA

Escher se vio confrontado muy pronto con el conflicto que supone toda representación espacial: tres dimensiones deben ser representadas en una superficie plana de dos dimensiones. Su asombro permanente por este hecho lo expresó Escher en los que llamaremos sus “dibujos-conflicto”.

Las leyes de la perspectiva, válidas desde el Renacimiento, fueron examinadas por Escher con espíritu crítico, descubriendo nuevas leyes que ilustró en un número de dibujos. La imagen no es sino la proyección de un objeto tridimensional sobre una superficie plana, bien que el objeto en ella representado no pueda existir realmente en el espacio.

También aquí podemos distinguir tres clases de cuadros:
a) los que tratan el problema de la representación (conflicto entre el espacio y la superficie)
b) los que se ocupan de la perspectiva
c) los que representan figuras imposibles

El espejo mágico de M. C. Escher, Bruno Ernst 003INDICE
PRIMERA PARTE, DIBUJAR ES UN ENGAÑO
El espejo mágico
La vida de M. C. Escher
Un artista difícil de clasificar
Contrastes irreductibles
El origen de la obra
Dibujar es un engaño
El arte de la Alhambra
El espejo mágico de M. C. Escher, Bruno Ernst 006Explorando el campo de la perspectiva
Sellos, decoraciones murales y billetes
SEGUNDA PARTE, MUNDOS IMPOSIBLES
La creación de mundos imposibles
El oficio
Mundos simultáneos
Mundos imposibles
Cristales y construcciones
El infinito