El concepto de religión, de G. W. F. Hegel

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Ed. Fondo de Cultura Económica, año 1981. Tamaño 21 x 13,5 cm. Estudio introductorio y traducción de Arsenio Guinzo. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 348

Por Arsenio Guinzo

Una de las inquietudes fundamentales de Hegel está constituida por el problema de la religión, al que intenta dar su interpretación propia dentro de su visión enciclopédica del saber. No es que hoy siga pareciendo legítimo acentuar de un modo unilateral la dimensión teológica del pensamiento hegeliano, pero sí es inevitable considerar el problema religioso como uno de los puntos de referencia fundamentales para entender el sentido de la elaboración hegeliana. Como resultado de todo ello, Hegel se ha convertido, también aquí, en una especie de clásico al que hay que acudir de un modo ineludible cuando queremos comprender el destino religioso del mundo contemporáneo.

Como es sabido, esta problemática estuvo presente desde temprano en el pensamiento de Hegel, según tenía que ocurrir en un joven alemán estudiante de Teología protestante en la última etapa del siglo XVIII. Tal inquietud se plasmará en los conocidos Escritos teológicos de juventud, editados por H. Nohl a comienzos del siglo XX. Dicha problemática estará sujeta, desde luego, a la paulatina evolución del pensamiento hegeliano, pero en modo alguno va a desaparecer. Es más, los comentaristas suelen insistir con razón en que con el paso del tiempo los matices críticos del joven Hegel, próximos al espíritu de la Ilustración, se van a ir mitigando. Cuando, por fin, la filosofía hegeliana alcance la buscada expresión sistemática, el problema religioso va a adquirir un lugar peculiar dentro del sistema. Este es el dedicado a las famosas Vorlesungen über die Philosophie der Religion, cuya introducción y primera parte ofrecemos traducida aquí. Estas lecciones suponen la exposición más sistemática del pensamiento religioso hegeliano, que, desde luego, aparece disperso a lo largo de toda la producción de Hegel, tanto en un sentido diacrónico como sincrónico. Se trata aquí, en estas lecciones, como es sabido, del resultado de su encontrar lo Absoluto no más allá del mundo, sino presente en él: en el mundo en el que los hombres sufren y trabajan, dudan y esperan, destruyen y crean, mueren y creen. Se trata, por tanto, de un Absoluto que no es ajeno a este mundo, aunque esto no garantice sin más que dicho Absoluto no distorsione el auténtico sentido del mundo y del hombre. La filosofía de Hegel no es una filosofía de lo «separado», pues tal separación no es para Hegel más que un producto de la abstracción y, por tanto, algo no verdadero. Pero la filosofía de Hegel tampoco quiere ser un mero humanismo, una filosofía de la finitud. Es un nuevo concepto de infinitud el que aquí está operante. No obstante, hay que admitir que en la marcha hacia la izquierda hegeliana la filosofía de Hegel supone, en efecto, una aproximación de lo Absoluto al hombre que va a tener serias consecuencias.

Lo mismo que acontece con la metafísica, también en el ámbito de la religión intenta Hegel ofrecer un intento de solución a la grave crisis espiritual que afectaba a la época que estaba viviendo, y quizá no exagere Bloch cuando afirma que la pasión intelectual de Hegel nunca fue más grande que al exponer el concepto de religión. Es el filósofo que no se da por satisfecho con la crítica unilateral de la Ilustración que había saqueado persistentemente el depósito de la fe tradicional, dejándonos un mundo escindido entre un más allá tremendamente empobrecido al concebir a Dios meramente como Ser Supremo y un más acá desdivinizado, abandonado por la Divinidad. Por ello, en la obra de Hegel asistimos, de alguna manera, a la reinstauración del edificio religioso desde un punto de vista especulativo y, más en concreto, del Cristianismo. Conforme fue avanzando en su vida, se fue reafirmando en su intención de sustituir la teología en su función claudicante en la exposición del contenido religioso tradicional. Hegel no duda de que su filosofía puede hacer más justicia a la tradición teológica que la teología misma, que caminaba a la deriva después de la época de la Reforma. Ya en el comienzo mismo de sus lecciones declara Hegel que toma por objeto de estudio este tema de la religión porque en ningún tiempo había aparecido tan importante y de tanta necesidad. Hegel fue perfectamente consciente de la profunda crisis metafísica y religiosa que estaba viviendo su época y precisamente frente a ella no vacila en exponer su Filosofía de la religión, ofreciendo su conato de solución. El pensamiento contemporáneo sigue discutiendo hasta qué punto Hegel tuvo éxito o fracasó en su intento.

Mediante esta reinstauración religiosa llevada a cabo por Hegel, la filosofía hegeliana se verá enfrentada tanto con la teología como con la filosofía de su época. Los teólogos ya no se quejarán de que la filosofía no se ocupe de Dios, sino de que esta filosofía traspase los límites del pensamiento filosófico al integrar de este modo el depósito religioso tradicional. Hegel es consciente del cambio de situación operado en este campo por la filosofía: la acusación de ateísmo que se le solía hacer es menos frecuente ahora. No se le suele reprochar a esta filosofía especulativa que hable poco de Dios, sino más bien que hable demasiado. En efecto, la filosofía hegeliana parecía escoger una vía que era susceptible de ser atacada desde dos puntos de vista opuestos que le van a reprochar una actitud ambigua. Si dicha Filosofía de la religión es considerada meramente como filosofía, aparece, en varios aspectos, como poco critica, poco racional. Por el contrario, si se quiere considerar a esa filosofía como teología, aparecerá entonces como demasiado racionalista, como una especie de gnosis que no respeta los límites entre la fe v la razón. Sabemos que tal era el estado de cosas que Feuerbach tenía presente cuando denominó a la filosofía de Hegel como «mística racional».

INDICE
EN TORNO A LA FILOSOFIA DE LA RELIGION DE HEGEL, por Arsenio Guinzo
El problema
Dios y el verdadero infinito
Lo Absoluto y la muerte de Dios
La presencia de lo Absoluto y el problema de la Teodicea
Lo Absoluto y la génesis del concepto de religión
La religión absoluta
Conclusión
Observaciones acerca del texto
Selección bibliográfica
Nota preliminar
EL CONCEPTO DE RELIGION, por G. W. F. Hegel
INTRODUCCIÓN: CONCEPTO DE LA FILOSOFIA DE LA RELIGIÓN
Sección Primera: Finalidad de la Filosofía de la religión
Sección Segunda: Necesidad de la Filosofía de la religión
a) Reflexión creyente y reflexión mundana
b) El desarrollo de la oposición
c) Conciliación de la oposición
Sección Tercera: Filosofía, Filosofía de la religión y religión
Sección Cuarta: La Filosofía de la religión y la teología contemporánea
a) Las distintas formas de la teología racional
b) La conexión de la teología y la filosofía
c) La religión positiva y el método filosófico
Sección Quinta: Estructura de la Filosofía de la religión
a) El concepto de religión
b) La religión determinada
c) La religión absoluta
I- LA BASE DE LA RELIGION
Sección Primera: La consideración empírica
I- El saber inmediato
1- Su forma; 2- Su contenido; 3- Su verdad
II- El sentimiento religioso
1- La forma del sentimiento; 2- El contenido del sentimiento; 3- El significado del sentimiento
III- La representación religiosa
1- Representación y pensamiento; 2- La determinación inmediata del pensamiento; 3- La conciencia subjetiva
Sección Segunda: La dialéctica de lo finito
I- La finitud de la existencia sensible
II- La finitud de la reflexión
1- La diferencia; 2- La oposición; 3- La unidad finita
III- La determinación racional de lo finito
1- La subjetividad racional; 2- El saber del recogimiento; 3- El concepto de Dios
II- EL SABER DE LA RELIGION
Sección Primera: La prueba de la religión
I- Su concepto especulativo
1- La determinación simple del concepto; 2- Su despliegue interno; 3- Su realización concreta
II- La deducción de su necesidad
1- El proceso del conocimiento; 2- Los supuestos de la religión; 3- El resultado como fundamento
III- Su necesidad absoluta
1- La necesidad externa; 2- Su necesidad interna; 3- El conocimiento de la idea
Sección Segunda: Los momentos ideales de la religión
I- La sustancia absoluta
1- El contenido del comienzo; 2- La relación de la conciencia; 3- Sustancialidad y panteísmo
II- La diferencia absoluta
1- Objetividad y subjetividad; 2- Representación y culto; 3- Espiritualidad y naturalidad
III- La mediación absoluta
1- Las pruebas de (la existencia de) Dios; 2. Las pruebas que tienen como punto de partida lo finito; 3- El argumento ontológico
III- LA REALIDAD DE LA RELIGION
Sección Primera: El culto
I- La relación práctica
1- La elevación interior; 2- La actividad externa; 3- Los momentos del culto
II- La actividad vital espiritual
1- El pensamiento como fundamento; 2- La sensación religiosa; 3- La vida en la fe: a) La fundamentación de la fe, b) El testimonio del espíritu, c) La práctica del culto
III- El culto como orden establecido
1- El culto popular; 2- El culto pagano; 3- El culto espiritual
Sección Segunda: Religión y cultura
I- Relación de la religión con el arte
1- Intuición e imagen de la verdad; 2- La verdad en el arte; 3- La obra de arte y la comunidad
II- Relación de la religión con la filosofía
1- Fe y subjetividad; 2- Representación y concepto; 3- El conocimiento especulativo
III- Relación de la religión con el Estado
1- Unidad de religión y eticidad; 2- Escisión entre Estado y religión; 3- La libertad como ley y como forma de pensar
Indice de nombres
Indice de materias
Indice general