Después de Nietzsche, de Giorgio Colli

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Ed. Anagrama, año 1978. Traducción de Carmen Artal. Estado: Usado muy bueno. Cantidad de páginas: 158

Cuando en el frontispicio de algunas ediciones renacentistas de Nicolás Maquiavelo, en la Biblioteca Nacional de Florencia, se ve el nombre del autor tachado por una mano desconocida, de un plumazo, por desprecio hacia aquel autor que había escrito sobre “la debilidad a la que la presente religión ha conducido al mundo”, uno piensa inmediatamente en Friedrich Nietzsche, y en cómo debe remitirse a la justicia de la posteridad todos los que hablan a su presente con auténtica dureza.

Nietzsche carece totalmente de la superior capacidad deductiva, en el sentido de saber coordinar y subordinar un inmenso cúmulo de representaciones abstractas, como es propio de Sócrates. En cambio posee una disposición eminentemente mística y mistérica, pero quiere ocultarla. Se propone una supremacía del raciocinio, precisamente aquello de lo que paradójicamente carece. Sus esfuerzos para sobresalir, para desentrañarse, se dirigen al campo al que más ajena es su naturaleza. Ataca a Sócrates como si estuviese vivo, como si se hallase en su presencia. Esa es la gran fascinación de su inactualidad. Estar fuera del tiempo, pero aproximar el pasado, tratar lo ausente como presente. Es algo que también le fue impuesto por su vocación literaria: supo mostrar las cosas más abstractas como palpitantes y estimulantes. No siempre ganó la partida: para atraerse continuamente a un hipotético público, tuvo que prestar demasiada atención al presente, a lo contemporáneo, de modo que su inactualidad se convierte con frecuencia en un exceso de actualidad.

Nietzsche supo que el dolor de nuestra existencia no tiene remedio, que de nada valen ilusiones y mentiras para alejarlo de nosotros. Frente a loa angustia de esta visión supo ser “veraz”, pero después, antes de sucumbir, extraviado en el bosque del conocimiento, hostigó a “los moteados animales de presa”, exultó en el terror y la desesperación, para mostrarse bajo la figura de un luchador victorioso. Los cazadores del dolor anteriores a Sócrates escaparon vivos de aquella selva.

Nietzsche no necesita intérpretes. De sí mismo y de sus ideas ha hablado él lo suficiente, y de la manera más límpida. Sólo hay que prestar atención, sin intermediarios. Para ello la primera condición es que se le “pueda” comprender, obviamente, pero sin menospreciar la condición posterior -en tanto que su discurso es muchas veces esotérico-, o sea que se le “quiera” entender.

INDICE
I- RECETAS PARA UN FILOSOFO
Destino común – Dos monstruosidades – La verdad aterra – El juego de la palabra – Advertencia a quien va contra la corriente – La envidia como virtud – Ascetismo de Platón – Montaigne como refugio – Preparación escenográfica – Crítica de la tendencia sistemática – “Poder” y “querer” – Cómo convertirse en filósofo – Las necesidad de decir – Pensamientos sin prisa – Teoría de la voluntad – La literatura sustituye a la vida – La zorra y las uvas – Los tiranos son aburridos – Lo inactual se convierte en actual – Dos estilos – Hombre de libros y hombre de acción – El hechizo de la historia
II- EL DIOS QUE HIERE DESDE LEJOS
El discurso de la locura – Apolo flechador – Adivinación y desafío – La razón procede del éxtasis – Una acción a distancia – Las cifra fatal – Una sentencia injusta – Origen de la dialéctica – El animal profundo – Caza a la totalidad – Consonancia final – Una polaridad – Iluminismo y teología – Dos corruptores – El científico tiene miedo – Una esclavitud disfrazada – Envueltos en una noche davastadora
III- EL PRESENTE NO EXISTE
En torno al éxtasis – El latido engaña – Un título codiciado – Doble rechazo – Falsos ídolos – Subvertir es consolidar – En la esfera del pudor – Doctrina del instante – Evasión de lo universal – El mundo como arabesco – Contra la necesidad – Francia y Alemania – Aparentes paradojas – Despilfarro de genialidad – Falsa victoria sobre la moral – Aristófanes y Freud – La vida está en el pasado
IV- MUERTE DE LA FILOSOFIA
La inseguridad final – Envidia del pasado – El templo de las palabras muertas – Una laguna en la adivinación – A falta de interlocutores – Verdad en traje de andar por casa – El ingenuo creyente en la razón – La mentira cristiana – El mito de la voluntad – Un dogma tenaz – Metafísica y moral – Much ado about nothing – Presunción rebatida – La degeneración precede al individuo – Miseria del filósofo – Tardía y morbosa reacción – Fisiología intelectual de Nietzsche – Sócrates y el oráculo
V- DIOSES Y HOMBRES
Vidas eterna y larga vida – La cuestión de la grandeza – Triunfo de la alegría – El individuo como ilusión – El gran pensamiento – Crítica de la muerte – Humano, demasiado humano – Vibración de lo abstracto – Palabras molestas para los oídos modernos – Ambigüedad de un problema – No ser engañados y engañar
VI- ARTE ES ASCETISMO
Remontar el camino – Impotencia y horror – Dionisíaco y barroco – Despojamiento místico – Detrás hay un abismo – Wagner y después de Wagner – La juventud se equivoca – Avaricia del estilista – Un efectista – Un aguafiestas – Grandes almas – Doctrina de la culminación – La angustia como laguna – Tragedia en cuanto jeroglífico – Una oposición – El arte carece de objeto
VII- LITERATURA COMO VICIO
Impaciencia de la vendimia – Una ficción polvorienta – Dos maneras de pensar – La ciencia y el científico – Cincuenta años antes – Ajedrecista solitario – Poder de la mentira – Lo que no se puede expresar – Más allá de la escritura – Anhelo de vivir – Un lenguaje no decorativo – Un cerebro infatigable – Un estilo multicolor – El ermitaño se venga
VIII- LOS GRIEGOS CONTRA NOSOTROS
Un desavío de la fama – La vida cuenta más que la obra – Señales de una lejanía – Defecto de congenialidad -Equívoco sobre el dolor – Desafío de un sabio – Cómo se olvida el discurso histórico – El rival del dolor – Una palabra con mala fama – Crítica de Goethe – Psicología sexual – Efecto del rencor – Tendencia a la manipulación – Inversión de juicio – Personajes menores – Un siglo como los demás – Combatir en el terreno del enemigo – A alto nivel – Ventaja del présbita – Vilipendio del pasado – El espejismo de la aniquilación – Exceso pedagógico
IX- FAUCES FURENTES
Muerte de Homero – Un origen perverso – Enigma y competición – Cristiano significa anticristiano – Instrumentos de comunicación – Nacimiento de la tragedia – La huella de lo indecible – Verdad por partida doble – La ilusión de la inmanencia – Una palabra tenebrosa – Niebla y sol – Objeción dialéctica – Adivinación y necesidad – Schopenhauer contra Schopenhauer – Sócrates ante los jueces – Donde la Biblia está ausente
X- APIADEMONOS DEL HEROE
Un arma ambigua – ¡Fuera la máscara! – Un amigo difícil – La disciplina y la fantasía – Un torrente impetuoso – Hipótesis metafísica – Abandono del arquetipo – Actuar a lo grande – La óptica del desprecio – Mundaneidad del filósofo – Distinción de rangos – El otro Dionisios – Citas prohibidas – Merecedor de justicia – Cerrar las puertas – Una indicación reveladora – La duplicidad del literato – Ahora tenemos ventaja – El modelo de la integridad