CGT de los Argentinos, de Raimundo Ongaro

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El Programa del 1º de Mayo de la CGT de los Argentinos. Un resumen con algunos de los documentos y acciones protagonizadas por los trabajadores y el pueblo de nuestra Patria en el período marzo de 1968 a marzo de 1973
Ed. Secretaría de Prensa y Cultura CABA, año 2001. Tamaño 28 x 20 cm. Incluye 23 fotografías en blanco y negro sobre papel ilustración. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 250

Por Rodolfo Walsh
Septiembre de 1969

Todos los poderosos se van a unir contra nosotros. Es posible que intenten la formación de otro cuerpo. Es posible que vayan a los ministerios para decir que este Congreso es nulo. Tal vez no tengamos edificio, tal vez no tengamos personería, tal vez no tengamos esta poca libertad con que lo estamos desafiando todo…Pero este Secretariado y este Consejo Directivo, a la luz o en la clandestinidad, son las únicas y legítimas autoridades de la CGT, hasta que podamos reconquistar la libertad y la justicia social y le sea devuelto al pueblo el ejercicio del poder.

La emoción que hace un año y medio dominó a todos los que asistíamos al cierre del Congreso Normalizador de la CGT y que aplaudimos esas palabras de Raimundo Ongaro, es difícil de analizar. Sin duda el delegado de Gráficos que acababa de ser elegido Secretario General expresaba el sentimiento de muchos trabajadores, sin duda una elocuencia singular daba a esas palabras un relieve mayor del que se desprende de la letra impresa. Pero tal vez lo que más nos impresionaba, sin saberlo, era la visión anticipada de los hechos que iban a sacudir, desgarrar y exaltar al movimiento obrero en la Argentina.

No habían transcurrido veinticuatro horas cuando los que se habían alejado del Congreso acudieron al Congreso a impugnarlo. No habían transcurrido dos meses cuando formalizaban en Azopardo una CGT paralela. Pasaron quince meses, y la CGT intervenida, ya sin edificio ni personería, ingresaba a la clandestinidad. Junto con docenas de dirigentes, Raimundo Ongaro estaba preso.

Esos quince meses que presenciaron el total cumplimiento del vaticinio formulado el 29 de marzo de 1968, constituyen una de las etapas más extraordinarias en el desarrollo del movimiento obrero argentino. La consigna que la nueva CGT puso en práctica se reducía, en su expresión más sencilla, a cuatro palabras: Rebelión de las Bases. Lo que semejante rebelión implicaba era, sin embargo, vasto y profundo. El desbordamiento de las conducciones claudicantes no se proponía simplemente el reemplazo de hombres envejecidos en la táctica y la entrega, sino la transformación radical del sindicalismo en instrumento de liberación nacional, aunque ello exigiera la destrucción formal de los sindicatos que la encaraban, frente a una dictadura brutal con los trabajadores argentinos en la medida en que estaba sometida a los monopolios extranjeros.

Como esa rebelión se producía en los estrados más profundos del pueblo, pudo pasar inadvertida, no solo par el gobierno -ciego de nacimiento- sino para un periodismo acostumbrado a percibir nada más que formalidades y transcribir comunicados. Sin embargo, había signos evidentes. La toma del barrio Clínicas, el 28 de junio de 1968, era la versión anticipada del Cordobazo. La huelga petrolera iniciada en septiembre se prolongaba más de dos meses, y la huelga de Fabril no llegaría a levantarse.

Raimundo Ongaro tenía la certeza de que el movimiento obrero estaba saliendo de una profunda crisis de confianza. Si un grupo de dirigentes, por pequeño que fuese, aguantaba todas las amenazas y seducciones, las amarguras y las derrotas, esa confianza debía renacer. La CGT de los Argentinos cumplió ese papel hasta el sacrificio. Su estructura formal fue despedazada por las intervenciones, las intrigas, los abandonos. La llama que había encendido pareció a punto de extinguirse: en el verano que sucedió a las dos grandes huelgas, una calma siniestra de derrota pareció extenderse por todo el país. Nunca como en esos días de pasillos semidesiertos brilló tanto la fe de Ongaro, su aptitud para agrandarse en la adversidad y contagiar esa fe a quienes lo rodeaban.

Igual que en los días eufóricos del Congreso Normalizador, en estos días amargos veía más lejos que sus enemigos. Había recorrido el país palmo a palmo, movilizando a las masas y siendo movilizado por ellas. La versión que traía de esas giras era siempre la misma: la gente estaba harta de humillación y sufrimientos, quería pelear, pedía armas, y aun sin armas estaba dispuesta a salir a la calle. La calma era engañosa, y la derrota aparente.

En abril se puso en movimiento el norte santafesino y Ongaro volvió a alzar una bandera argentina junto a los trabajadores y los curas rebeldes de Villa Ocampo, esta vez ante el fuego de los fusiles. Tucumán se agitaba nuevamente, y el incendio se propagaba a Resistencia, Corrientes, Rosario, Córdoba. La sangre derramada por estudiantes y trabajadores selló una alianza que transformaba radicalmente el equilibrio de fuerzas, abriendo a todo el pueblo una perspectiva revolucionaria.

Esa perspectiva es la que hoy tenemos ante nosotros. En un año y medio el movimiento obrero ha pasado de la postración a la plena conciencia de su fuerza, ha aprendido a devolver una mínima parte de la violencia que se ejerce contra él y se dispone a llevar la lucha hasta la conquista del poder político, camino difícil pero único para destruir la sociedad explotadora y “socializar con signo nacional las riquezas y los bienes fundamentales que producimos los trabajadores”.

En esa transformación, la CGT de los Argentinos desempeñó un papel protagónico. Ese papel es el que hoy purgan en las cárceles de la dictadura Raimundo Ongaro, Agustín Tosco, Jorge Di Pascuale y muchos más, pero hoy todos sabemos que la llama que encendieron no se apagará, que otros como ellos han surgido en las luchas de todo el país.

La difusión del programa del 1º de Mayo, que Ongaro contribuyó a forjar y poner en práctica, y de los esritos que desarrollaron y profundizaron ese programa, es tarea importante del movimiento obrero.

Tal como él presumía, el camino que separaba a un dirigente sindical de un dirigente revolucionario estaba sembrado de espinas. Habiendo recorrido ese camino, bien puede Raimundo Ongaro afirmar que no le importan las rejas que padece. preso, sigue libre en el afecto de sus compañeros. Amordazado, sigue hablando en los hechos que produce el pueblo.

INDICE
Prólogo, por Rodolfo Walsh (1969)
Palabras iniciales: CGT de los Argentinos (1973), por Ricardo Carpani
Congreso Normalizador de la CGT: La Hora de la Verdad (28 al 30 de marzo de 1968)
Carta de Perón a Ongaro (5 de abril de 1968)
Programa del 1º de Mayo (Mensaje a los trabajadores y el pueblo – mayo de 1968)
Violentos con los Argentinos, Complacientes con el Extranjero (9 de mayo de 1968)
Las calles son del Pueblo (23 de mayo de 1968)
El Salario de los Monopolios (30 de mayo de 1968)
Los Monopolios en el Poder (mayo de 1968)
Unirse desde abajo, Organizarse Combatiendo (16 de mayo de 1968)
Salario Real: ¿Carteristas en el Gobierno? (6 de junio de 1968)
La paz de Onganía (13 de junio de 1968)
Carta de Perón a Ongaro (27 de junio de 19689
Viernes 28: Todos con Todo (27 de junio de 1968)
Azopardo Medita, el Pueblo Lucha (4 de julio de 1968)
Liberación Nacional (4 de julio de 1968)
Coria: el Hombre de la Cara Pintada (11 de julio de 1968)
La Explotación de los Obreros Rurales (18 de julio de 1968)
“Participación” (11 de julio de 1968)
Barrio por Barrio: Resistencia Popular (1º de agosto de 1968)
El Programa de la CGT de los Argentinos (8 de agosto de 1968)
Condiciones para la Unidad (19 de setiembre de 1968)
Estudiantes: Pampillón Vivió en Todo el País (19 de setiembre de 1968)
El ejemplo de Cooke (26 de setiembre de 1968)
El Delito de Opinión (21 de noviembre de 1968)
Crónica de la Tortura y de la Victoria (24 de octubre de 1968)
Electroclor: La Huelga es la Defensa de Todo un Pueblo
Apoyo Total a Petroleros en Huelga (3 de octubre de 1968)
No Hay piedad para los Jubilados (12 de setiembre de 1968)
Las Enseñanzas de la Huelga (octubre de 1968)
El Combate de Obligado (20 de noviembre de 1968)
El día que los poderosos huyeron de Cuba (diciembre de 1968)
Hay que empezar de nuevo (19 de diciembre de 1968)
La política salarial de los verdugos del pueblo (29 de diciembre de 1968)
El gobierno nos roba setecientos mil millones (27 de diciembre de 1968)
Carta a los trabajadores al empezar un Año Nuevo (enero de 1969)
Borda, el Secuestrador (23 de enero de 1969)
La CGT del general Onganía (6 de febrero de 1969)
Apoyando a Fabril: el 11, el 29 y el 30 paran los Gráficos (10 de abril de 1969)
Tucumán: la policía mata, apalea y gobierna (24 de abril de 1969)
Así tomaron Villa Ocampo (24 de abril de 1969)
Una voz rebelde en SMATA
Cómo robarse un Sindicato y hundir un Gremio
Solo el Pueblo salvará al Pueblo (28 de marzo de 1969)
¿Quién paga la Campaña contra la CGT de los Argentinos?
La penetración en los Gremios (24 de abril de 1969)
Rebelión en las Bases, violencia del Gobierno (22 de mayo de 1969)
Juan Zalazar y Domingo Blajaquis, Héroes del Pueblo (mayo de 1969)
Quince días que sacudieron al país (5 de junio de 1969)
Consejos de Guerra (19 de junio de 1969)
Nuevo Paro: Azopardo da marcha atrás (19 de junio de 1969)
Paro General (26 de junio de 1969)
Compañeras y Compañeros Gráficos (30 de junio de 1969)
Jáuregui: una llama que no se apagará (30 de junio de 1969)
Los Gráficos y el movimiento obrero nacional: la CGT de los Argentinos
El Paro del 1º de julio
Unidad en la lucha (2 de julio de 1969)
Tengan Fe los Compañeros
La Historia la están haciendo los Trabajadores
Mensaje de Raimundo Ongaro desde la cárcel a los Trabajadores Argentinos
Los Monopolios en Acción
Está en marcha la Revolución del Pueblo (23 de setiembre de 1969)
Armas que serán verdades, Verdades que serán armas
Un millón de ejemplares
Mensaje al Interior
El Pueblo volverá a Vencer (noviembre de 1969)
Muertos, Torturados, Presos, Cesantes (octubre de 1969)
Dos clases de violencia (abril de 1970)
Carta de Perón a Raimundo Ongaro (12 de febrero de 1970)
El camino del Pueblo
Organizar las Bases para Liberar la Patria
Carta de Perón a Raimundo Ongaro (25 de junio de 1970)
Ni un paso atrás
Los que se llenaron con el Vaciamiento
A los que luchan por el poder del Pueblo y contra el Poder de los Usurpadores (julio de 1970)
Siguen los conflictos (setiembre de 1970)
Carta de Perón a Raimndo Ongaro (21 de agosto de 1970)
Paritarias sin topes ni limitaciones
17 de Octubre (octubre de 1970)
Solo el Pueblo en el poder traerá a Perón (17 de octubre de 1970)
¿Quiénes pretenden manejar la opinión pública?
Frete a los Acuerdos de la Indignidad, Resistencia Popular (enero de 1971)
La CGT de los Argentinos exige la libertad de los compañeros detenidos (enero de 1971)
Síntesis de una carta de Raimundo Ongaro: Homenaje a los Héroes del Pueblo (mayo de 1971)
Al compañero General Juan José Valle y a todos los mártires del 9 de junio: “Presentes” (junio de 1971)
Carta de Raimundo Ongaro a un compañero (agosto de 1971)
Carta de Perón a Raimundo Ongaro (15 de julio de 1971)
Día del Montonero (7 de setiembre de 1971)
Los Cinco Comunicados firmados conjuntamente por Ongaro y Tosco, desde la misma celda y la misma cárcel
Solidaridad de los Compañeros Latinoamericanos y de los Pueblos del Mundo
¿Quiénes son los que están en convivencia con el Gobierno? (setiembre de 1971)
La Salud y la Enfermedad (diciembre de 1972)
Convocatoria a Todos los Trabajadores (diciembre de 1972)
A Todos los Compañeros Peronistas (Reflexiones – febrero de 1973)
Organización Revolucionaria de las Bases combatiendo siempre por una Patria Libre, Justa y Soberana, la Patria Socialista (28 de marzo de 1973)
Proyecto Nacional: modelo de desarrollo independiente
Proyecto y poder
Componentes de la Matriz de Producción de Poder
Anotaciones para una Pedagogía de la voluntad
Declaración de las Organizaciones Libres del Pueblo