1929: Lucien Febvre y Marc Bloch. Los fundadores de la Escuela de los Annales, de Silvia Pérez Ringuelet de Syriani

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Ed. Dunken, año 2008. Tamaño 23 x 16 cm. Estado: Usado excelente. Cantidad de páginas: 280

En Francia, a fines del siglo XIX, la erudición predominaba en el ámbito de los estudios históricos. Esta historia empírica, denominada también “historizante”, erudita, y más recientemente, “acontecimiental” o “fáctica”, había impregnado el pensamiento de los intelectuales de la época.

Tal como se la concebía en los medios universitarios, implicaba un rechazo de los planteos de la filosofía de la historia, y de las pretensiones de formular leyes acerca del devenir histórico, como puede deducirse de la lectura de la obra más representativa de esta corriente, la Introduction aux études historiques, publicada en 1898 por Charles-Victor Langlois y Charles Seignobos.

La historia se afirmaba entonces como empírica; su objetivo consistía en buscar y precisar los hechos históricos mediante el estudio de los documentos -en la práctica, casi siempre documentos escritos- los cuales eran analizados de acuerdo a una tradición crítica que databa de tres siglos. La historia empírica consistía esencialmente en un método, el método crítico. Hostil a las leyes de la historia, era, sin embargo, determinista a su manera: todo hecho histórico encontraba su causa y su explicación en los hechos que lo precedían. El determinismo del historiador empírico consistía en formular un encadenamiento de hechos, bien ordenados en el marco de la cronología, para que desempeñasen así su rol dentro de una serie de causas y de consecuencias.

Esta historia no podía satisfacer a quien buscase una explicación global de los procesos históricos, y así se gestó una amplia reacción dentro del campo de las ciencias sociales, en contra de dicha escuela erudita.
Esta ofensiva contra la historia empírica fue liderada, en sus comienzos, por la Revue de Synthèse historique, fundada en 1900 por Henri Berr, quien quiso hacer de dicha revista el bastión de la revolución lanzada contra los excesos del análisis erudito, postulando la imperiosa necesidad de realizar una tarea de síntesis histórica, basada en un trabajo interdisciplinario.

Frente al empirismo en boga, Berr propuso la formulación de ideas generales, de análisis comparativos, y frente al estudio exclusivo de los hechos políticos, propuso un enfoque integral que comprendiese los fenómenos económicos, políticos, sociales e intelectuales, para arribar así a la síntesis histórica. Su objetivo consistía en organizar el conocimiento histórico de una manera acabadamente científica.

Treinta años después de la fundación de la Revue de Synthèse historique, surgió un nuevo vocero que atacaba duramente a la historia erudita o fáctica: el 15 de enero de 1929, Lucien Febvre y Marc Bloch publicaron el primer número de una nueva revista que acababan de fundar, los Annales d’histoire économique et sociale, publicación que, orientada hacia los estudios económicos y sociales y hacia la renovación metodológica y conceptual de la historia, asestaba el golpe definitivo a la historia empírica.

Ambos fundadores eran historiadores, profesores universitarios, y predicaron con el ejemplo: Febvre muy polémico, Bloch investigador antes que nada. Los títulos de las obras donde expresaron lo esencial de su pensamiento son reveladores: Febvre escribió Combats pour l’histoire; Bloch, Apologie pour l’histoire ou métier d’historien. Ambos afirmaban que era imposible formular una teoría de la historia al margen de la práctica cotidiana de la investigación.

El combate de los Annales, desde sus orígenes, se caracterizó por su deseo de construir una historia globalizadora y total, y en torno suyo se núcleo un grupo de investigadores que compartían dichos principios. La revista se fue afirmando paulatinamente a lo largo de los años, logrando una amplia difusión, aún en el exterior.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, L. Febvre fundó, en el seno de la Ecole Pratique des Hautes Etudes, una VIa Sección, dedicada a las ciencias económicas y sociales, organismo que hacía suyo el programa de los Annales, y que le brindaba el apoyo institucional necesario para la expansión de dicho movimiento intelectual.

Poco tiempo después, en 1949, Fernand Braudel publicó la “obra maestra” de la nueva escuela: La Méditerranée et le monde méditerranéen à l’époque de Philippe II, ensayo que marcó un hito fundamental en la historiografía contemporánea.

Casi ochenta años han transcurrido desde la fundación de los Annales, polémicos y combativos, y esta empresa ha sido coronada por un éxito total. Pero durante este período, las condiciones y la naturaleza de la investigación y de la producción histórica se han renovado profundamente.

Así, gracias a la necesaria perspectiva que nos proporciona el lapso transcurrido, podemos ahora evaluar mejor dicho fenómeno.

Y desearía, en consecuencia, formular la hipótesis de este trabajo: ¿es válido referirse a la existencia de una “Escuela de los Annales”?

“¿Es posible afirmar que a partir del grupo que se nucleó en torno a los Annales, se originó un movimiento intelectual que constituirá una Escuela? ¿Qué significa la existencia, siempre proclamada, de una ‘escuela de los Annales‘? (…) ¿Qué traduce la unidad de referencia proclamada por una comunidad científica sensiblemente ampliada y cambiante?”

A lo largo de este estudio trataré de responder al problema planteado, mediante el análisis de la obra de los fundadores del movimiento, y el estudio de los instrumentos institucionales en los cuales se basaron para concretar sus proyectos.

El interés de este ensayo para nuestros estudios historiográficos consiste, esencialmente, en su aporte bibliográfico acerca del tema estudiado, pues he tratado de repertoriar todas las obras y artículos publicados en revistas especializadas sobre el movimiento de los Annales, bibliografía ésta que, en gran parte, no se halla traducida al castellano -con excepción de algunas de las obras de los fundadores de dicho movimiento- además de resultar de muy difícil acceso.

Con respecto al enfoque metodológico de este trabajo, se trata de un estudio de carácter historiográfico de la obra de los fundadores del movimiento de los Annales, que tiene como objetivo considerar la problemática específica de cada uno de estos autores, para poder ver de esta manera sus respectivos aportes, y cómo, progresivamente, se inicia y se afirma esta corriente intelectual.

Así, en el primer capítulo consideraré la obra del principal precursor del movimiento de los Annales, Henri Berr, para deducir cómo, a través de su acción, de la Revue de Synthèse historique y de sus otras creaciones institucionales, posibilitó un intercambio intelectual fecundo que preparó el ambiente en el cual surgirán más tarde los Annales. A continuación, me referiré a los dos co-fundadores de la revista Annales d’histoire économique et sociale: Lucien Febvre y Marc Bloch.

En efecto, en el segundo capítulo analizaré la obra de Lucien Febvre para estudiar las problemáticas que aborda a lo largo de sus escritos, y así desentrañar su aporte personal al movimiento de los Annales, del cual es uno de los fundadores; consideraré también su acción organizativa e institucional.

En el tercer capítulo abordaré la obra de Marc Bloch desde el punto de vista historiográfico, para analizar las temáticas que desarrolla en sus escritos, y así establecer su aporte personal al movimiento de los Annales, del cual es otro de los fundadores.

En el cuarto capítulo analizaré la obra de Fernand Braudel bajo un enfoque historiográfico, para estudiar las problemáticas que plantea a lo largo de sus escritos, y dilucidar su aporte personal al movimiento de los Annales, del cual es uno de los fundadores, y al mismo tiempo el principal continuador de la acción de sus predecesores, tanto en el plano intelectual como en el institucional. Esto me permitirá mostrar cómo, de autor en autor, se inicia y se afirma paulatinamente dicho movimiento.

En el capítulo quinto me referiré a la revista de los Annales, considerando de qué manera encarnó la reacción contra la historia erudita y cuál era su proyecto, cuáles fueron las etapas que atravesó a lo largo de sus casi ochenta años de existencia y las orientaciones que predominaron en cada una de estas etapas, para tratar así de demostrar cómo dicha revista fue el vocero y el órgano de difusión de un movimiento intelectual, el de los Annales, al cual le posibilitó, en gran medida, constituirse en “escuela”.

En el capítulo sexto describiré el desarrollo de la VIa Sección de la Ecole Pratique des Hautes Etudes -hoy Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS)- fundada por Lucien Febvre y presidida durante largos años por Fernand Braudel, para tratar de demostrar en qué medida la VIa Sección actuó como base institucional del movimiento de los Annales, permitiendo así en cierta manera, que esta comunidad intelectual constituyese una “escuela”.

Finalmente, arribaré a las conclusiones de este estudio, en las cuales trataré de brindar una respuesta al problema planteado en esta Introducción: en qué medida es válido hablar de una “Escuela de los Annales“, y cuál ha sido su aporte a la renovación metodológica y conceptual de la historiografía contemporánea.

En un Anexo adjunto a la obra, proporcionaré la trascripción de una entrevista que he realizado a Jacques Le Goff, acerca de la “Escuela de los Annales” y de su prolongación actual en la “Nouvelle Histoire”.
A continuación, se halla la trascripción de una segunda entrevista realizada a Ruggiero Romano, acerca de los primeros años de la VIa Sección de la Ecole Pratique des Hautes Etudes (EPHE), y en torno de sus experiencias en Argentina.

INDICE
Nota preliminar
Introducción
I- Henri Berr: el principal precursor de la “Escuela de los Annales”
II- Lucien Febvre: uno de los fundadores de la “Escuela de los Annales”
III- Marc Bloch: uno de los fundadores de la “Escuela de los Annales”
IV- Fernand Braudel: el principal continuador de la “Escuela de los Annales”
V- Los Annales d’histoire économique et sociale
VI- La VIa Sección de la “Ecole Pratique des Hautes Etudes” bajo las presidencias de L. Febvre y de F. Braudel
Conclusiones generales
Anexo
-Entrevista con Jacques Le Goff
-Entrevista con Ruggiero Romano
Bibliografía general